martes 14 de febrero de 2012

EMPATÍA


Antes de que el lector abriera el libro, los personajes amantes hicieron el amor apasionadamente en aquella noche de tormenta. Cuando llegó a la página ciento cuatro, brillaba el sol y el autor seguía soñando con los besos de ella.

sábado 4 de febrero de 2012

MUCHO MÁS QUE NÚMEROS

Uno, dos, tres…
Había decidido contar las gotas que caían del grifo y que se estrellaban sobre el suelo de piedra con el repiqueteo cruel de la indiferencia.
Diez, once, doce…
Si no fuera por el sonido del agua y el sibilino desplazarse de las cucarachas, se hubiera creído muerto, aunque dudaba de si realmente lo estaba, allí abajo la oscuridad le cortaba el rostro con una ceguera sin retornos.
Noventa y nueve, cien… Mil ciento tres, dos mil diez… ¿Tantas gotas habían caído hasta entonces?
Apenas se movía, pues temía perder la cuenta, único propósito que le devolvía la esperanza más allá de los grilletes que aprisionaban sus tobillos. Hasta que exhausto, el sueño le ganó la batalla.
Al cabo de un tiempo impreciso, se despertó horrorizado: había olvidado el último número. Intentó recordar la cifra pero el esfuerzo le resultó vano.

Se enroscó sobre sí mismo, y despojado por completo, esperó la libertad.

martes 24 de enero de 2012

METAMORFOSIS

No sé por qué me torturo pensando en el mañana, por qué desato los nudos de mi vida intentando que el destino no me esquive como tantas veces lo ha hecho y yo sucumba como un insecto en la telaraña de mis miedos.
Nací para ser mariposa, lo sé, lo palpito. Pero hoy, que sólo soy la impronta de una oruga, me arrastro en la incertidumbre por la ausencia de mis alas. Y en la longitud del futuro donde se agazapan los sentimientos vagos que alberga mi alma herida, dejo grabada para siempre la magia que me precede en el singular infinito de mi yo apasionado.
¿Será acaso que el presente me ahoga con su imperfección de desencantos, escondiendo en el ocaso los colores de esa mariposa nonata? ¿O será que en mi ignorancia he matado otros capullos, creyendo que los ayudaba a despojarse de su lastre de penas encontradas? ¿Seré yo el asesino encubierto, sempiterno y hostil que amaga con destruir los caminos que aún no han sido hollados por los pasos del tiempo?
¡Qué ignorancia la mía! Creer que puedo detener las manecillas circundantes de mi reloj imaginario, cuando apenas puedo erigirme en la mínima lumbre de la vida, y así, perdida en los laberintos estériles de voraces tic tac, muero impune de impulsos vanos. Ahora sé, que desde vientre estéril de mi ignorancia no pariré orugas ni mariposas, pero sí el sortilegio del mañana.


martes 10 de enero de 2012

EL BUZÓN


El buzón de casa tiene una particularidad muy sugestiva: por la ranura donde se echa el correo, varios pares de ojos atisban al exterior. Esto me cohíbe a la hora de abrirlo para sacar la correspondencia, los ojos tienen lenguaje propio y me intimidan. Pero eso no es todo, cuando finalmente saco las cartas, ya fueron leídas, los ojos no respetan ninguna intimidad, además, parecen sonreírse ante mi desconcierto. Mañana cambiaré el buzón, no me importaría que se llenara de orejas, por lo menos ellas no violarán mi correspondencia… ¿o sí?

martes 27 de diciembre de 2011

ESCALA DE GRISES

Pensé que era el tiempo. El otoño suele tener estas cosas. Pero enseguida me convencí de que era yo, agazapada en una esquina de la vida, en esa zona de tintes indefinidos donde todo pasa por el margen, envuelto en una bruma de sentimientos encontrados. Quise salir pero no pude, y para colmo, no había nadie que me ayudara. Intenté gritar esperando que me escucharan, pero el silencio se empeñaba en jugar con los ecos. Me seguía hundiendo en esa escala de grises que no admite retornos y no podía hacer nada para evitarlo.
Por la ventana cerrada se filtraban los sonidos ahogados de la vida, pero me resultaban indiferentes, no eran míos.
Cuando sonó el teléfono yo seguía aferrada a las sábanas gastadas por el roce de las lágrimas. Cogí el tubo. Un amago de color se salteó un nivel, el mismo que me traería de regreso.

lunes 12 de diciembre de 2011

DÍA DE LOCURA

Hasta la vista, baby, dije, al tiempo que me montaba en la Harley Davidson y escapaba despavorida y vestida de novia ante la mirada azorada de los invitados, que apiñados en la puerta de la iglesia no querían perderse ni un juego de luces de mi magistral desplante. Los tules blancos flameaban al viento y amenazaban con enredarse en las ruedas de la moto, pero seguí mi marcha como alma que lleva el diablo tratando de alcanzar otros horizontes.
En la retaguardia quedaban mi novio, con un ramito de azahares prendido en la solapa y cara de pavo real sin corona; mis padres, retando al aire con los puños en alto y mi hermano menor, que batía palmas ante el espectáculo. ¿Por qué lo hice? No pregunten, menos averigua Dios y perdona.

domingo 4 de diciembre de 2011

LAS ALAS DEL ÁNGEL

Cuando la sirena antiaérea comenzó a lastimar el aire con su funesto mensaje, los niños de la escuela supieron enseguida qué hacer. Lo habían practicado muchas veces en el transcurso de sus pocos años, pero esta vez no era un simulacro, esta vez la amenaza rugía sobre sus cabezas mientras el aire se llenaba de esquirlas y de presagios.
Elena escuchó, casi presintió entre las explosiones, el llanto quedo de dos hermanitos que temblaban sobre el piso desnudo, pues el miedo les había impedido buscar un refugio donde esperar la vida o la muerte con los ojos de la esperanza.
Y la esperanza llegó de la mano de Elena. La maestra se arrastró hasta donde estaban los pequeños, y en lugar de moverlos, se quedó al lado de ellos mientras sus manos, en la caricia, se transformaron en las alas del Ángel de la Guarda. Luego, su voz se abrió paso entre el ruido de metralla para contarles un cuento: “Me pregunto -dijo el principito- si las estrellas están encendidas a fin de que cada uno pueda encontrar la suya algún día.
El caos había desaparecido en derredor de los niños y de su maestra, los tres sabían dónde se encontraba lo esencial en ese momento.

jueves 24 de noviembre de 2011

EL LADO POSITIVO

Un apuesto joven al que besó en los labios con dulzura, no tuvo más remedio que convertirse en sapo. Claro, el cuento de hadas era al revés, es decir, el sapo se convertía en un apuesto joven, pero en la realidad estas cosas no ocurren, y Eva lo sabía. De modo que tomó al sapo entre sus manos y lo depositó suavemente en su jardín. Por lo menos, pensó ella, se comerá los bichitos dañinos de las plantas. Por lo menos, pensó el otrora joven devenido en sapo, zafé de casarme con este esperpento de mujer.

jueves 10 de noviembre de 2011

MOMENTO

La noche es una estrella en tu cucharilla que no se opaca ni siquiera cuando se pierde en tu boca. No puedo apartar mis ojos de ti. La cena fue fantástica y ahora, a los postres, siento que se acerca el momento tan deseado. Tu mirada es una caricia que me invita a recorrerte, lo sé, por eso espero el último bocado.
¿Y ahora qué? Te pregunto, adivinando la respuesta que llega sin palabras y se transforma en besos. Muerdo tus labios húmedos, entro en tu boca y allí me convierto en el astronauta de tu universo.

miércoles 26 de octubre de 2011

EL MESÍAS - Un microrrelato de Salvador Robles


Soñó que el Mesías por fin había llegado. No era un ser, era un estado. El Mesías era la paz en el mundo.

Del libro "Mirar es encontrar", de Salvador Robles
Colección "SER MÁS" - Ed. MAD - (2006)