miércoles, 24 de febrero de 2010

HABÍA UNA VEZ, UNA PALABRA...


En las últimas semanas, el libro había sido su compañero inseparable. Lo leyó con avidez y embeleso, tratando de que ninguna palabra se le escapara de contexto, y que todas ellas quedaran arracimadas, para siempre, en su corazón. Lo hizo su amigo y su confidente, se perdió en sus páginas y vivió sus cuentos, se conmovió hasta las lágrimas y atesoró su sabiduría.

Cada día deseaba que llegara la noche, y con ella el tiempo necesario para dedicárselo al libro, a “su” libro. De modo que cuando terminó de leerlo, la invadió el desconsuelo con su sensación de vacío, y la ausencia, modificó sus noches otrora jalonadas de renglones.

Allí se dio cuenta de que el libro adolecía de un gravísimo error que la angustiaba irremediablemente: su última palabra rezaba “FIN”, y el fin, le coartaba todas las posibilidades de seguir soñando, aún después de haber acabado el libro.

48 comentarios:

MAJECARMU dijo...

Realmente un libro es VIDA y cuando caminamos por sus páginas, hacemos nuestro el paisaje y la palabra.Es una gozada volver la esquina en cada hoja,olvidados del tiempo,sin darnos cuenta,que poco a poco nos acercamos al final..

Muy bueno el relato,Liliana.
Te mando mi abrazo y mi ánimo,amiga.

Mistral dijo...

Precioso Liliana, cúantas veces desearíamos que la historia continuase??

Un placer

Nirvana dijo...

Es verdad, la palabra "fin" no debería existir en ningún libro. Hermosa defensa de la lectura, del libro, del autor...
Las páginas de un libro deberían proseguir su relato dentro nuestro. Seguramente dentro tuyo, ya lo hacen.

Besos.

Rodolfo Cuevas dijo...

¿Sabes, Liliana?, yo me siento muy ansioso cuando llego el final de un buen libro. Este es un precioso mini-relato. Me gusto.
Un tierno abrazo, hermana.

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

niña, genial microrrelato, me ha encantado
un besazo

ALEX dijo...

Tus palabras quedan arracimadas en el corazón.
Un saludo y bellas palabras.

Marcos dijo...

Cuando el libro es bueno, el "fin" duele. Creo que has dicho lo que muchos sentimos, de una forma estupenda, con todo el amor por la lectura.
Muy bueno.
Besos

Manolo Jiménez dijo...

Ninguna obra de arte tiene fin.

Comienzan cuando se acaban de parir, comienzan a ser parte de todos los que las leen, las miran ,las saborean...

Abrazos.

Juan Antonio dijo...

Yo, cuando me enamoro de un libro,me cuesta separarme y contentarme con el final de la historia.Me he sentido plenamente identificado con la historia de tu relato y con la sensibilidad con la que lo cuentas.Das vida a las palabras y las palabras te dan vida a ti.Besos Liliana

Liliana G. dijo...

Me pasa exactamente eso M. Jesús, para mí, un libro tiene entidad propia y lo hago mío al leerlo, por eso, llegar al final me produce la nostalgia de la pérdida.

Gracias, querida amiga.

Un abrazo muy apretado.

Liliana G. dijo...

¿Y cuántas veces lo continuamos con nuestra propia imaginación, Mistral?

Muchas gracias.

Cariños :)

Liliana G. dijo...

Eso mismo es lo que pienso, Nirvana, tendríamos que hacer una cruzada por la abolición del "FIN", en los libros.
Dentro mío caben los relatos propios y ajenos, los escritos y los que nunca se escribirán, cabe la Literatura.

Gracias, amiga.

Besos

Liliana G. dijo...

Yo me siento igual, Rodolfo, a veces no nos damos cuenta que estamos por terminar un libro, y cuando llegamos al final nos quedamos allí, esperando "algo más".

Muchas gracias, querido hermano.

Un cariño grande.

Liliana G. dijo...

Muchas gracias, Mª. Ángeles, me encanta encontrarte por aquí, tu sentido del humor me puede :)

Besotes

Liliana G. dijo...

Gracias, Alex, que se queden allí entonces, es el mejor lugar para guardarlas :)

Un abrazo de oso.

Liliana G. dijo...

Claro que tengo un inmenso amor por la lectura, Marcos, y es cierto, el fin duele. El relato surgió por la necesidad de expresar lo que me pasó al terminar un excelente libro.

Gracias, amigo.

Besos

Liliana G. dijo...

Y no lo tienen, Manolo, no lo tienen, por eso mismo no me gusta la palabra "FIN" en un libro. Puedo aguantarme el "punto", sin llamarlo "final", y hasta allí llego :)

Muchas gracias.

Un abrazo.

Liliana G. dijo...

¡Muchas gracias, Juan Antonio! Creo que todos los buenos lectores pensamos lo mismo... Seguramente te has sentido identificado con el relato porque ha sido escrito con la misma sensibilidad que me produjo el libro leído...

Un beso grande.

Mary dijo...

PUFF LILI,¿SABES CUANTAS VECES ME HE QUEDADO CON LAS DOS ULTIMAS PAGINAS DE UN LIBRO SIN LEER POR MIEDO A ESE FIN? HASTA QUE ME HE MENTALIZADO Y HE PODIDO SER CAPAZ DE HACERLO...UN LIBRO TE DA TODA LA LIBERTAD DEL MUNDO Y ESA LIBERTAD NADIE TE LA QUITA,SOLO ESE ASQUEROSO FIN.

MUY BONITO LILI Y PERDÓN POR DESPISTARME CON TU RELATO,CREO QUE ES LA PRIMERA VEZ QUE TARDO TANTO EN DEJAR COMENTARIO,ESO NO PUEDE VOLVER A PASAR JAJAJAJAJJJ.

UN BESAZO.

Linus dijo...

No me cansaré de decirte que llevas la magia de las Letras dentro tuyo, Liliana, pues a través de ellas nos haces partícipes de tus sentimientos, y bien se ve a través de su transparencia, que llegas donde debes, es decir a quien te lee.
Es como lo cuentas, así se vive y así se siente. Mis felicitaciones.

Abrazos.

Liliana G. dijo...

Es cierto, Mary, pero hay que tratar justamente de que ese "Fin", no nos quite ni esa libertad, ni ninguna otra, que quede sólo en ser una palabra sin significado, tal vez si la ignoramos, no nos moleste.

Marita, primera o última tendrás el mismo acogimiento, el lugar es lo de menos, lo que realmente vale es que estés.

Besazos y cariños.

Liliana G. dijo...

Linus, me emociona y gratifica que lo sientas de esa manera. Es un orgullo para mí, tener un lector de tu talla.

Muchísimas gracias.

Un fuerte abrazo.

**Andrea** dijo...

Verdaderamente la palabra "fin", limita, y los límites siempre son odiosos, más aún en literatura.
Tu relato es maravilloso y esclarecedor. Gracias.

Cariños.

MariCarmen dijo...

Hermoso! Cuando amamos un libro queremos ansiosos llegar al final, una vez llegamos nos da esa nolstalgia, pero nos queda lo que asimilamos de su contenido es algo que atesoramos y nadie no los puede quitar...

salvadorpliego dijo...

Una forma muy genial de cerrarlo. El fin lo dice todo.

Gracias por compartirlo.

Un fuerte abrazo.

Juan Sin Nombre dijo...

Me sentí muy identificado con las emociones que transmite tu relato. Terminar de leer un buen libro, siempre deja un vacío.
Me encantó tu forma de plantearlo.

Muchos cariños.

esteban lob dijo...

Hola Liliana:

Es la tristeza que genera el final en todo.
El fin de una buena película.
De un gran amor.
De un apasionante partido de fútbol...sobretodo si los nuestros no alcanzaron a empatar.
De unas buenas vacaciones.
Fin es una palabra por siempre inquietante, sobre todo si nos deja con gusto a poco.

Cariños.

apm dijo...

!Ay que bonito!!!, !pero qué bonito por dios!, sí señora Lili, es de una hermosura enorme, ademas, es así ¿no te ha pasado a veces que un libro te ha gustado tantísimo que te da una cierta penita cuando se acaba, cuando llega el Fin?, no obstante, los sueños no tienen límite ni fronteras, si un libro acaba en sus hojas, puede sin duda seguir viviendo en tu corazón y en tu imaginación cuanto tiempo como quieras, siendo tú misma la creadora de capítulos y escenas, siendo tu misma la arracimadora de palabras ¿verdad?
Me encantó mi Lili, me encantó

Un besote gordísimo

Liliana G. dijo...

¡Gracias MariCarmen! Es justamente de esa manera, luego, lo que nos ha quedado de él, lo seguimos llevando con nosotros para siempre...

Un beso grande.

Liliana G. dijo...

Muchas gracias, Salvador, son un gusto y un honor, tu presencia y tus palabras.

Un gran abrazo.

Liliana G. dijo...

Sentirse identificado con el relato, es compartir la misma pasión por la lectura, algo hermoso, por cierto.

Gracias, Juan Sin Normbre.

Cariños.

Liliana G. dijo...

Muy cierto, Esteban, especialmente cuando se trata de cosas hermosas y que no queremos que se terminen, pues ante los infortunios, las palabras claves son ¡Por fin! :)

Gracias, querido amigo.

Besos.

Liliana G. dijo...

Claro, apm, justamente el relato surgió cuando terminé de leer un excelente libro, pues venía muy entusiasmada y de repente ¡zas! la palabra "Fin", se me apareció delante y... ¡me pareció odiosa! ¿Quién era ella para decirme eso? :)

Y no lo dudes, apm, me he quedado con cada palabra del libro...

Más besos gordísimos.

(Un secreto, las palabras preliminares del libro en cuestión, las escribí yo, shhhh)

Liliana G. dijo...

Aaay, perdón Andrea, te he salteado involuntariamente.
Es verdad, amiga, justamente eso le decía a apm, nada de limitaciones, la Literatura va más allá de todo horizonte...

Gracias, de todo corazón.

Besos.

Kiki Nikon dijo...

El único medio que justifica un "fin", es seguir creyendo que no ha sido escrito en el final de un libro...

Hermoso relato, todo sentimiento.
Cariños

La abuela frescotona dijo...

querida Liliana G, tu escrito me recuerda que mis nietos me piden que les cuente historias, cuando ya se hacen largas de tanto invento y no encuentro un final, me preguntan, "y¡¡, abu como termina?", ahí aprovecho y digo esta historia no termina, tenemos que seguir viviendo para ver que pasa, mañana seguimos..
ruego encontrar un final divertido para evitar preguntas- cariños amiga

Melody Paz dijo...

Hola Liliana que bueno haberme encontrado por "azar" con tu página, y poder leer lo que escribes, el relato breve me encanto. Espero retornar seguido por aquí, visitamé también mi blog es http://melodypaznovelas.blogspot.com
Un abrazo.

Duna dijo...

Liliana, a mi me angustia cuando estoy llegando al fin. Una vez terminada la historia, se asimila y se hace nuestra. Si no nos ha gustado, en unos días está olvidada.
Pero la palabra fin, no es real, es solo una forma de terminar algo que no continua en ese sitio.

Muchos besos amiga.

Liliana G. dijo...

Es mejor no creerlo, Kiki, que sea sólo una palabra, un mero formalismo sin sustento...


Muchas gracias.

Cariños

Liliana G. dijo...

Genial la contestación a tus nietos, abu, es verdad, cuando yo inventaba historias para mis hijos, tampoco decía "fin"... además, los finales divertidos y descabellados siempre fueron mi fuerte, jajjajajaja (yo disfrutaba a la par de los chicos)

Gracias, abuela, sos un amorcete :)

Besos

Liliana G. dijo...

Hola Melody... ¡Bienvenida!

Muchas gracias por tus elogios y tu presencia, visitaré tu blog, no te quepan dudas.

Cariños

Liliana G. dijo...

Así es, Duna, la palabra "fin" no es real, sólo me dio argumento para darle contundencia al microrrelato. Lo cierto es que sí me apena terminar de leer un buen libro y que sí me impactó el "Fin" que leí en mi último libro.

Gracias, amiga.

Un beso.

Rosario dijo...

ME HA GUSTADO MUCHO TU MICRO RELATO, LLEVAS RAZÓN ESA PALABRA ES EL PRINCIPIO PARA EMPEZAR UNA NUEVA AVENTURA, EL SIGUIENTE LIBRO.

Un abrazo fuerte desde mi librillo.

Liliana G. dijo...

Es verdad, Rosario ¡y qué placer!

Gracias querida amiga.

Un beso grande.

Francisco Javier dijo...

Un libro sin palabras no tiene sentido, lo mismo que si una vida no tuviese alma, sería una vida sin fondo. Muy bueno el texto, saludos, Liliana.

Liliana G. dijo...

Muchísimas gracias, Frank.

Un beso gigantísimo y toda la fuerza del alma.

Sherezade dijo...

Fin....lo único bueno de la palabra fin de un libro que nos gusta, es la posibilidad de comenzar otra historia.
Me ha gustado tu relato.
Una estrella de amistad
Sherezade

Liliana G. dijo...

Hola Sherezade, bienvenida. Es verdad, en este caso, en lugar del principio del fin, es el fin del principio... de otra historia.

Gracias :)

Cariños