sábado, 7 de agosto de 2010

UNA VEZ POR MES


Hace mucho tiempo que aquí nadie cree en los milagros. Ya nos transformamos en unas viejas solteronas y amargadas, por más que nos pasamos la vida molestando a mansalva a San Antonio, ni siquiera se dignó a ofrecernos un mísero pretendiente.

Sabíamos que el pueblo era chico y que escaseaban los hombres, pero siempre albergamos alguna esperanza. Ahora, el pueblo sigue tan chico como entonces, y faltan tantos hombres como en aquel tiempo, pero no nos hacemos problemas. El convento es cómodo y cada mes cambiamos de cura.

50 comentarios:

Nirvana dijo...

No esperaba ese final, jajajaa
Tu fina ironía me desconcertó. Breve pero buenísimo.

Besos, Lili. Buen finde.

Eurice dijo...

Ja,ja,ja Que bueno.
Saludos

Alís dijo...

Jajajaja. Muy bueno y sorprendente.

Por cierto, qué poco les duran los curas ¿no?

Besos

LEONORCITA dijo...

QUE BUENOOOOOO. Final inesperado,jajajaja. Yo pensando una historia de una chica desencantada, pero que a pesar de todo sigue abriendo su corazón y......... mira por donde.


BUENISIMO. Me ha dejado con la boca abierta.

Un placer visitarte, me voy con una gran sonrisa en los labios.

Besitos.............Leonorcita

Linus dijo...

Lo inesperado se hace realidad en todos tus cuentos, eso los hace especiales. Además es imposible no adivinar tu sentido del humor detrás de tus palabras.
Este mini relato lo dice todo, es... sorprendente.

Besos, mi niña, me has hecho esbozar una gran sonrisa.

Mary dijo...

JAJAJAJJAJAJ,ME MUEROOOOOOOOOOO,YO DIGO LO MISMO QUE LIS QUE POCO LES DURA UN CURA,QUE CAÑA DE CONVENTO JAJAJAJJA.

UN BESAZO.

El alegre "opinador" dijo...

¡Menos dan las piedras! ¡Se liquidan un cura al mes!
Jua, jua, jua. Muy bueno.
Besos.

princesa_ dijo...

Precioso niña!!!!!!
Me acabas de regalar una carcajada sin igual.
El final...tremendo
Gracias por tu humor e ironía Lili.
Un besín, siempre.

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

gracias por la sonrisa que me has regalado

Liliana G. dijo...

Esa era la idea, Patri. Estas cosas me divierten ;)

Gracias, gracias.
Como no te leí antes, feliz comienzo de semana.

Besotes.

Liliana G. dijo...

Un poco de humor no viene mal...

Gracias, Eurice.

Besos.

Liliana G. dijo...

Serán muchas mujeres para uno solo, jajajaja

Gracias, Alís.

Cariños.

Liliana G. dijo...

¡Qué placer que te hayas ido contenta! ¿Ves? Estas pequeñas cosas que nos arrancan una sonrisa, son las que nos alegran el día ;)

Muchas gracias, Leonorcita.

Besos.

Liliana G. dijo...

Lo inesperado es justamente lo que llama la atención y lo que atrapa al lector, Linus, además es un buen ejercicio literario :)

Gracias, amigo.

Un cariño grande.

Liliana G. dijo...

Ese es el mejor honor que me podés hacer, querida Princesa, una carcajada que se escapa es un poquitín de alegría para repartir a los que nos rodean :)

Gracias, amorosa.

Un beso inmenso.

Liliana G. dijo...

Un cuento a tu medida, Mary, te lo dedico, jajajaja

Como le he contestado a Alís, seguramente son demasiadas mujeres para un solo hombre, vaya uno a saber... ;)

Gracias, Reina.

Besotes.

Liliana G. dijo...

Gracias, Opinador, tu risa es mi recompensa...

Besotes.

Liliana G. dijo...

Es al revés, Ma. Ángeles, gracias a vos por tu sonrisa, no hay mejor regalo, amorosa.

Besos grandes.

Charly T. dijo...

Querida Liliana, no se puede estar decaído mientras se te lee, cuando tus palabras no llevan un mensaje de vida, llevan el humor que arranca una sonrisa.
Conmigo lo has logrado, cosa que te agradezco mucho.

Besos.

Liliana G. dijo...

No sabés cuánto me alegro, Charly, arrancar una sonrisa es haber recibido un regalo :)

¡Gracias, amigo!

Besos y cariños.

Patricia 333 dijo...

Buenisimoooo :)

Me encanta poder venir a visitarte , siempre que el tiempo me lo permita vengo a dejarte mi cariño bella Lili

//elojodelhuracan// dijo...

Jajajaja Muy bueno, el insospechado final me hizo reír con ganas. Pasar por tu página implica disfrutar en grande.

Un beso.

moderato_Dos_josef dijo...

Ahh pues no está nada mal. yo me conformaría con poder cambiar cada mes de monja jajaja.
me dejaste sorprendido gratamente con tu micro.
besos Liliana.

Barbara Himmel dijo...

jajajajajajajajajaja,,jajaj no paro de reir....y moderato que quiere cambiar de monjita...en la variedad esta el gusto dicen!!! ay!! Lili...cortito y al pie!!! en cima con sentido del humor..quemas!! que tengas un buen dia..besos..

Liliana G. dijo...

Gracias Patri, siempre que puedas y quieras, este rinconcito será tuyo :)

Un beso grande.

Liliana G. dijo...

Me encanta que sea así, //elojodelhuracan//, despertar una sonrisa con algo de humor siempre resulta magnífico para el que la esboza y más aún para quien la genera.

¡Gracias!

Besos.

Liliana G. dijo...

Jajajaja Creo que es una fantasía erótica bastante extendida, Josef, remover un poco "el avispero", es encantador.

Gracias y muchos besos.

Liliana G. dijo...

Tu risa es el mejor regalo, Bárbara, además me genera la propia, es decir, me río de tu risa y también de la salida de Josef, jajajaja
Cada tanto darle una vuelta humorística a la literatura, nos alegra el ánimo :)

Gracias, amorosa.

Besos y cariños.

Kiki Nikon dijo...

Muy buenoooo! Llegué al final y mis expectativas pegaron un salto hacia adelante :))

Me encantó, Lili.

Besos.

Liliana G. dijo...

Gracias, Kiki, qué bueno que así sea, eso reconforta :)

Besos.

Juan Sin Nombre dijo...

Con un convento así, no hay cura que aguante, jajajaja

¡Muy bueno! A estas tempranas horas, reírse es un doble placer. Me alegraste el día, Lili.

Besos.

Liliana G. dijo...

Y vos el mío, Juan, es un gusto saber que comenzaste el día con una sonrisa al leer este cuento.

¡Gracias!

Besos y buen fin de semana.

Mar dijo...

¡Cómo me has hecho reír!. Así eres tú, Liliana: finales sorprendentes, geniales...

Mi pregunta es: ¿tan mal lo dejaban (me refiero al cura, claro) que tenían que cambiarlo al mes?...

Mil besos.

Liliana G. dijo...

Como lectoras como vos, querida Mar, mi futuro estaría asegurado :)

¡¡Gracias!!

Mi respuesta: o las mujeres eran muchas o el cura claudicaba por falta de costumbre, jajajaja

Besotes.

Rebecca dijo...

hola Liliana,
una historia muy simpática!
Pero por eso no dejen de creer en el milagroso San Antonio. Talvez se vió con "las manos atadas" no pudo hacer nada, aun cuando le rogó a Dios que lo dejara hacer un par de intentos!.

Buenísimo cuento^^
un abrazo^^

Liliana G. dijo...

Claro que no, Rebecca, supongo que San Antonio tendría trabajo atrasado en ese momento. Con tantos pedidos juntos... :)

Gracias, amiga.

Besos.

Rodolfo Cuevas dijo...

Saludo, mi querida Lili:
En verdad que éste sí que es un final ciertamente estupendo. Y, en realidad, ha sido muy atinada la decisión de tales solteronas, pues así resuelven eclesiásticamente la carencias de hombres y suplen un asunto fisiológico tangencial. Me fascinó este relato, hermana querida.
Recibe miles de besos y abrazos.

**Andrea** dijo...

Te pasaste, Lili, jajajaja Me causó mucha gracia porque no esperaba un final de esta naturaleza. Seguís sorprendiendo, creo que es porque sos sorprendente :))

Muchos cariños.

Liliana G. dijo...

Hola, Rodolfo, muchas gracias querido amigo. Un poco de humor siempre le viene bien a la literatura :)

Un beso grande.

Liliana G. dijo...

Gracias, Andrea, mi mayor gratificación ha sido tu risa... y tu sorpresa :)

Besos mil, amiga.

Antonio Misas dijo...

jajajaja, que genialidad Liliana. Como siempre, no se de que me sorprendo.

Besos

Melody Paz dijo...

Justo con dosis exactas de humor, ironía y ese final imprevisible y gracioso!!
Formible maestra querida.

esteban lob dijo...

Hola Liliana:

jajajaja.
¡Qué final jamás imaginado, amiga!

Que tengas un buen fin de semana.

Liliana G. dijo...

¡Es que me encanta que te sorprendas, Antonio! Jajajaja

Gracias, amigo.

Besotes.

Liliana G. dijo...

Hola, Melody, qué gusto encontrarte
Midiendo esas dosis, el resultado siempre será el esperado :))

Muchas gracias, amorosa.

Besos y cariños.

Liliana G. dijo...

¡Hola, Esteban! Esa es, justamente, la gracia del cuento: que no te imagines lo que viene, jajajaja

Gracias, querido amigo y excelente fin de semana.

Besos.

Marcos dijo...

Aunque sea poco original, no puedo dejar de decirte "¡qué final inesperado!", jajajaja
Muy bueno, Liliana, el mundo necesita humor del bueno.

Un beso.

Liliana G. dijo...

Gracias, Marcos, la originalidad no está en los dichos sino en las personas que los formulan :)

Besotes.

Olga i Carles dijo...

En eso cosiste la verdadera libertad.


Gracias.

Liliana G. dijo...

Eso creo, Olga. Libertad y humor... ¿qué más se necesita en la vida?

Gracias, amiga.

Cariños.