viernes, 11 de febrero de 2011

SABOR A MAR

Siempre había soñado con realizar un viaje de placer, de esos tan promocionados en los anuncios que permanentemente bombardeaban la pantalla de su televisor, donde mostraban espléndidas playas recortadas sobre la costa de islas paradisíacas.

Trabajó duro durante años para regalarse ese crucero a través del Caribe, tantos, que muchas veces prescindió del descanso sólo por ganar un peso más que lo acercara a sus ilusiones. Finalmente, ese día se hizo realidad. Con el pasaje en la mano y el corazón saltándole del pecho, se dispuso a viajar.

Estas imágenes le venían a la mente como si fueran parte de una película sobrecogedora. Y posiblemente lo fueran. El hombre, a duras penas tenía fuerzas para abrir los ojos quemados por el pertinaz sol del trópico. Hacía tres días que flotaba en el océano en un pequeño bote salvavidas. Tres días de la tragedia. Tres días de ilusiones rotas para siempre.


Cuento preseleccionado en el Concurso "El Escritor Errante" (2010)

44 comentarios:

MAJECARMU dijo...

Pensando en el mañana nos perdemos la aventura y los sueños del día a día,que ya no volverán.
Mi felicitación por este microcuento que nos devuelve a la ertenidad del presente...
Mi abrazo grande y feliz fin de semana,amiga.
M.Jésús

Melody Paz dijo...

Muy justo Lili que haya sido elegido este cuento.
Ese pensar en mañana, en los sueños, en las ilusiones, sin darnos cuenta de vivir el hoy, que el destino al final decide, eso me trasmitio.
Besotesss maestra.

PATSY dijo...

Perder el tiempo de la vida para tratar de alcanzar un deseo que se puede perder en un instante junto con la vida misma... ¡Qué ironía!
El mensaje es claro y lo dice todo: vivamos y disfrutemos el presente y que el futuro se vaya forjando de a poco.

Excelente cuento, Lili, siempre me gustó.

Besos.

Jose Fco. Delgado Abad dijo...

Nunsa sabemos si el camino que elegimos sera el adecuado, aunque lo hayamos meditado hartamente

El Mar...Siempre el mar dijo...

Los sueños, las ilusiones, los deseos que hemos ido fabricando en nuestras mentes, aquellos que nos cuestan sudores y noches en vela pueden como en este caso pueden verse trucados por mil problemas que surgen de la nada.
Las ilusiones y los sueños hay que asirlos tan fuerte que nunca se puedan truncar, hay que vivirlos en el día a día y si gusrdamos algun sueño...no pongamos todo en el.si viene...bienvenido pero..que no trunque nuestra vida.

Como siempre...inesperado final en este cuento que nos hace pensar.

M i mejor sonrisa para ti

apm dijo...

!Vaya por dios!, sin embargo, poque a veces nos topemos con una realidad llena de negritud, no por eso hemos de dejar de soñar y luchar en post de conseguir nuestro sueño, porque de lo contrario, siempre te quedará ese sabor agridulce de la derrota, de ni siquiera haberlo intentado...

Mil besitos gordotes

Linus dijo...

Soñar es bonito y necesario, pero no está bien que nos vaya la vida en ello. Como siempre, tu cuento impacta en el final para dejar un mensaje que lleva a la reflexión.
Excelente, Liliana, y merecida selección del cuento.

Besos.

moderato_Dos_josef dijo...

yo me preguntaba, este relato va demasiado bien; algo tendrá que suceder. Y vaya si sucede. genial giro ese terrible final. te deseo toda la suerte posible, y más.
Besos.

Fede dijo...

Precipitadamente bueno.
Me mareó.
Beso.

Liliana G. dijo...

Ese es el punto, María Jesús, tratar de disfrutar el presente, sin perder de vista los sueños, claro, pero también sin que se nos vaya la vida en ellos.

Muchas gracias, queria amiga.

Un beso inmenso y buen fin de semana.

Liliana G. dijo...

Así es, Melody, se pueden hacer las dos cosas, vivir el presente y soñar el futuro, pero ninguna de ellas debiera de comprometer nuestra existencia.

Mil gracias, amorosa.

Besotes.

(Este es uno de los quince cuentos que envié al concurso y que me valieron la distinción de "Mejor microrrelatista" junto a Salvador Robles. Fue fantástico)

Liliana G. dijo...

Sí, Patsy, ese es el mensaje, se dice que la vida es corta, sin embargo, nos da tiempo a vivir y a soñar, pero no a elegir una opción y a dejar la otra para más adelante...

Gracias, nena.

Besos.

Liliana G. dijo...

No, nunca lo sabremos José, es cierto, pero sí sabemos lo que haremos hoy, y es ese hoy el que hay que vivir. Los sueños, mientras tanto, nos empujan hacia adelante.

Gracias por tu reflexión.

Cariños.

Liliana G. dijo...

Tenés razón, Paco, el tema surge cuando los sueños se hacen enfermizos, cuando nos coartan la libertad del presente, cuando no vivimos por la ansiedad de alcanzarlos.
En cambio, soñar, esperando que los sueños se cumplan, además de mantener la esperanza, nos engalana el presente.

Muchas gracias, querido amigo.

Besotes.

Liliana G. dijo...

Por supuesto que debemos soñar, apm, sin sueños la vida no valdría la pena y la esperanza dejaría de existir.
El cuento se refiere a esos sueños que por intentar alcanzarlos nos lleva la vida en ello, una vida para lograrlos y un instante para perderlos.

Gracias, amorosa.

Besos y cariños.

Liliana G. dijo...

Eso mismo decía, Linus, tal cual lo has expresado. Agregar algo más sería repetir lo mismo :)

¡Gracias!

Besos.

Liliana G. dijo...

Ya me vas conociendo en lo que escribo, Josef, ¿cuál será mi final?

Esa pequeña incertidumbre tiene su pequeño precio también :)

Muchas gracias, querido amigo, de todo corazón.

Besos.

Liliana G. dijo...

Fede, sos terrible. Me dijeron muchas cosas sobre lo que escribo, pero nunca me dijeron que mareo a alguien. Está bueno saberlo :))

Y, sí, un microrrelato de menos de 160 palabras debe precipitar la acción a la fuerza...

Mil gracias.

Besotes.

Mary dijo...

Lili,me impacto la primera vez y ahora vuelve a hacerlo...estoy totalmente deacuerdo con patsy.

VIVAMOS EL MOMENTO¡!

Un besazo.

Mar dijo...

Hay veces que me lo pregunto: ¿Para qué soñar?... ¿Para qué pensar en el futuro?. Tanto vivimos imaginando qué pasará mañana, qué haremos mañana, qué será de nuestro mañana y, la mayoría de las veces, ese mañana no existe.

Hemos perdido un hoy que podía haber sido, más o menos, hermoso por... humo.

Los finales de tus cuentos, o microrrelatos, son impactantes, Lili. Me vino a la mente el cuento de la lechera... ¡pero en trágico!.

Mil besos y cariños.

**Andrea** dijo...

Decir tantas cosas en tan pocas palabras es especial, y decirlas con estilo, lo es mucho más.
Los sueños son una parte importante de la vida, pero ¿hasta qué punto nos pueden obsesionar?
Buenísimooooooo, Li.
Muchos besos.

Moonlight dijo...

Vivir el presente sin pensar en el mañana,eso es lo principal.Ya que nadie sabe a ciencia cierta que puede suceder.

Que mala suerte que tuvo este pobre hombre.Un beso!

Rodolfo Cuevas dijo...

Saludo, mi estimada Lili:
Sobrecogedor, cierto y muy aleccionador relato, que no muestra que, a veces, debemos dejar que la vida marche adecuadamente y no forzarla tras un sueño que no lleve a un inútil sacrificio; es cierto que la vida es bella, pero es aún mucho más bella cuando la vivimos como debe ser: en el presente, pues el futuro (todo futuro) es algo todavía etéreo e inexistente... Gracias por compartir con nosotros este tan hermoso y aleccionador relato...
Te deseo muy feliz día de San Valentín, mi muy querida hermana...
Recibe mis más tiernos besos y abrazos.

Charly T. dijo...

Leí y comenté este cuento cuando lo enviaste a "El Escritor Errante". Te podría decir que sigo opinando lo mismo de él, es decir, que es un magnífico cuento. Sin embargo, releyéndolo a la distancia, me parece mejor aún, es como si el argumento hubiera madurado a fuerza del tiempo transcurrido.

Excelente, Lili, me agrada mucho que traigas estos magníficos cuentos al blog para compartirlos una vez más.

Besos.

Liliana G. dijo...

¡Hola Marita! Sí, vivir y disfrutar la vida también es un sueño a futuro.
Sé que te ha gustado desde un principio por los comentarios que dejaste en el "El Escritor Errante" :)

¡¡Gracias!!

Besotes.

Liliana G. dijo...

Una cosa no quita la otra, querida Mar, vivamos hoy, ahora, difrutando cada instante, pero además soñemos. Eso sí, pero que en ello no nos vaya la vida.

Gracias mil, amorosa :)

Un beso grande, muy grande.

Liliana G. dijo...

Creo que allí mismo está la clave de la cuestión, Andrea, soñar es un sano ejercicio... mientras el sueño no se convierta en la obsesión que nos jaquee el resto de la vida...

Gracias por tu aporte.

Besos y cariños.

Liliana G. dijo...

Seguramente, dejar de pensar en el mañana es casi imposible, el caso es cómo se piensa en el futuro, si como una meta que se debe alcanzar a cualquier costo o un sueño que tal vez se pueda convertir en realidad y pueda ser disfrutado.

Sí, Moonlight, el pobre hombre del cuento terminó bastante mal, pero nunca sabremos si sobrevivió para disfrutar de otros sueños :)

Besotes.

Liliana G. dijo...

Claro que sí, Rodolfo, la vida es una y hay que aprovecharla en el día a día. Es cierto que debemos tener sueños, proyectos y esperanzas, sin estos ingredientes nadas nos empujaría a seguir adelante, pero perder todo lo que se ha logrado por satisfacer un único sueño, es arriesgar la vida misma.

Gracias de todo corazón querido amigo, mi cariño y mis besos en este San Valentín.

Liliana G. dijo...

Es cierto, Charly, que después de un tiempo de escrito y leído a la distancia, los textos adquieren diferentes connotaciones a las que encontramos en una primera lectura.
Me está pasando con "Contra el cielo", en su relectura encuentro nuevos significados. No creo que sea el texto quien madure, sino que somos nosotros, como lectores, que maduramos con cada lectura.

Gracias, Charly.

Un beso muy grande.

Kiki Nikon dijo...

Bueno, queda la duda de si las ilusiones del pobre hombre se rompieron para siempre o si se salvó y comenzó a ver la vida de forma diferente.
Puffff Lili, qué fuerte sacudón que propina tu cuento.
Buenísimo.

Muchos besos.

francisco Novo Alaminos dijo...

....muy qurida Liliana, NO SÉ,NO SE... estoy muy disminuido...a lo mejor no coordino...el rostro de
liliana es como mar ancho de luz y encanto y equilibrio en su bien pensar, escribir....no puedo menos de constatar mi agradedecimiento, mi reconocimiento
por su comentario en mi paginilla...es para mí como un nobel...¡¡¡¡gracias...se feliz< siempre...y me llega este premio de la qurida argentina...del gran buenos aieres...ah´-en quilmes hace tiempo una buena persona me escibía...ahora lo hago con un dedo mano izq. con dolocillo y espero me disculpeis faltas...besos de este
pobre viejo lili...t,q.

Amapola Azzul dijo...

Muy profundo el relato.

A veces nuestros se estrellan en la inmensidad del mar a bordo de un pequeño bote salvavidas...

Liliana G. dijo...

Kiki, el final lo escribe el lector, de modo que te otorgo el derecho de escribir el tuyo para este cuento :)

¡Gracias!

Besos.

Liliana G. dijo...

Querido Francisco, te puedo disculpar cualquier cosa, menos que me digas que sos un pobre viejo... ¡faltaría más! Si en algo me apreciás quiero ver a este joven poeta, aunque convaleciente y escribiendo con un solo dedo, pero con toda la fuerza y la sabiduría que le dan sus hermosos años.
¿Puede ser?

Mil gracias por tanto cariño.

Un besote grande.

Liliana G. dijo...

Y menos mal que tenemos el pequeño bote salvavidas, Amapola :)

Luces y sombras, eso es nuestra existencia, quedémonos en la luz y dejemos las sombras para una noche de amor...

Gracias, reina.

Besos.

Marymar dijo...

Un cuento de final impactante, ya sé que esto no es una novedad en tus trabajos, pero me parece bueno resaltarlo porque es el broche de oro del relato, en él caben todos los mensajes.

Excelente.

Besos.

Liliana G. dijo...

Muchas gracias, Marymar, es un gusto que te el cuento te llegue, la reflexión del remate surge por sí misma...

Besos y cariños.

Marcos dijo...

Un sabor a mar que tiene un sabor amargo para el protagonista del cuento, el mismo sabor amargo que paladeamos cuando nuestros sueños mueren junto con nosotros.
Magnífico relato, Lili.

Un beso

Anónimo dijo...

Este fue un buen artículo para leer, gracias por compartirlo.

Liliana G. dijo...

Justamente eso es lo que hay que tratar de hacer: no morir con nuestros sueños...

Muchas gracias, Marcos.

Un beso grande.

MariCarmen dijo...

Oh! Liliana que triste es vivir por un sueno y no vivir sonando, la diferencia esta en como sepamos vivir el presente alimentandonos de experanza, pero siempre con objetividad.
Me encantan tus historias y tus fotos!
A vivir y fisfrutar el presente con el que construimos el futuro, en el que el destino proveera.
Disculpa la falta de acentos de mi IPad.
Un fuerte abrazo amiga.

Liliana G. dijo...

Es verdad, Maricarmen, es hermoso soñar para vivir, no vivir para soñar... Siempre que tengamos los pies en la tierra y alas en la imaginación, lograremos el equilibrio adecuado.

Gracias, querida amiga, un beso muy grande.

Liliana G. dijo...

Gracias, Anónimo. Recién ahora veo tu comentario.

Saludos.