martes, 1 de febrero de 2011

METAMORFOSIS

No sé por qué me torturo pensando en el mañana, por qué desato los nudos de mi vida intentando que el destino no me esquive como tantas veces lo ha hecho y yo sucumba como un insecto en la telaraña de mis miedos.

Nací para ser mariposa, lo sé, lo palpito. Pero hoy, que sólo soy la impronta de una oruga, me arrastro en la incertidumbre por la ausencia de mis alas. Y en la longitud del futuro donde se agazapan los sentimientos vagos que alberga mi alma herida, dejo grabada para siempre la magia que me precede en el singular infinito de mi yo apasionado.

¿Será acaso que el presente me ahoga con su imperfección de desencantos, escondiendo en el ocaso los colores de esa mariposa nonata? ¿O será que en mi inconsciencia he matado otros capullos, creyendo que los ayudaba a despojarse de su lastre de penas encontradas? ¿Seré yo el asesino encubierto, sempiterno y hostil que amaga con destruir los caminos que aún no han sido hollados por los pasos del tiempo?

¡Qué torpeza la mía! Creer que puedo detener las manecillas circundantes de mi reloj imaginario, cuando apenas puedo erigirme en la mínima lumbre de la vida, y así, perdida en los laberintos de voraces tic tac, muero impune de impulsos vanos. Ahora sé, que del vientre estéril de mi ignorancia no pariré orugas ni mariposas, pero sí el sortilegio de un sueño.

44 comentarios:

Charly T. dijo...

Las metamorfosis siempre son necesarias para poder avanzar en el desarrollo personal. Tu texto lo explica maravillosamente a través de una cuidada metáfora poética.
Precioso, Lili.

Besos

moderato_Dos_josef dijo...

Es bonita esta forma de alcanzxar la metamorfosis y estudiarla, casi diseccionarla hasta hacerla pura versatilidad...
Besos.

Kiki Nikon dijo...

Todos estamos sujetos al cambio, pero no todos sabemos aceptarlo. Me encantó esta manera poética de plantear los vaivenes de la vida. Un gusto leerte, Liliana, tus escritos tienen alma.

Cariños.

MAJECARMU dijo...

Liliana,creo que desde nuestro nacimiento hemos pasado distintas crisis y cambios.Yo diría que, ya hemos muerto muchas veces y hemos nacido a la vida.La evolución es continua,dejamos de ser,para ser de nuevo en otro instante del mismo tiempo, que ahora vivimos.
QUÉ BIEN LO HAS EXPRESADO EN TU POST,CONSCIENTE DE LOS LÍMITES Y SUEÑOS,QUE LUCHAN POR SER DENTRO DE UN TIEMPO IMAGINARIO...!
Las letras nos ayudan a todos a ser oruga soñadora,que olvida su realidad prosaica y a ratos se convierte en mariposa sin alas,que asciende sobre la materia y danza...!
Mi felicitación por tu bella reflexión poético-filosófica.
Mi abrazo grande siempre.
M.Jesús

Patricia 333 dijo...

Lili ....

Naci para ser Mariposa :)

No se mi querida amiga no se pero ellas me ayudan a seguir el Vuelo

Que belleza de escrito, es como si escribiste esto para mi

Te he extrañado y es que no he podido venir a visitarte , hoy tuve tiempito y me di una vueltecita ,muchos besos Lili bella, sigamos soñando

Mar dijo...

(...)
Y en la longitud del futuro donde se agazapan los sentimientos vagos que alberga mi alma herida, dejo grabada para siempre la magia que me precede en el singular infinito de mi yo apasionado.
(...)


Te sentí triste en este soliloquio perfectamente escrito. Sí... te sentí triste...

Sólo hay una palabra de esperanza. Sólo una. La última: SUEÑO.

Un millón de besos, mi niña.

Liliana G. dijo...

La vida es una permanente metamorfosis, Carlos, si así no lo fuera, no tendría sentido seguir caminándola. Aceptar los cambios es garantía de avance.

¡Gracias!

Un cariño grande.

Liliana G. dijo...

Me parece que diseccionando la metamorfosis, como vos proponés, José, es una forma de direccionarla hacia lo que queremos ser, o por lo menos a intentarlo.

Muchas gracias.

Besotes.

Liliana G. dijo...

Es verdad que no todos aceptan los cambios en la vida, Kiki, pero negarse a ello implica que el cambio se produzca igual, pero duela.

Gracias por tu reflexión.

Un beso grande.

Liliana G. dijo...

Así es, M. Jesús, los cambios son ineludibles en la vida, un renacer continuo a los que muchas veces tememos, porque es normal que ante la incertidumbre de lo nuevo pongamos reparos, pero a medida que vamos zanjando difrencias entre el cambio y nosotros, surgen esas esperanzas que nos ponen alas de mariposas para elevarnos sobre nuestro propio camino, rumbo a las metas.

Muchas gracias, querida amiga, es un gran placer "escucharte".

Un beso y un abrazo de todo corazón.

Liliana G. dijo...

¡Hola, Patricia! La falta de tiempo es mutua, amiga mía, por eso cuando una de las dos visita a la otra, la alegría se multiplica :)

Lo bueno, es que te puedas apropiar del texto, Patricia, hacerlo tuyo es una forma de homenajearme. Las alas nos elevan, pero también nos llevan hacia nuestros sueños.

¡Muchas gracias!

Un beso enorme :)

Liliana G. dijo...

No hay tristeza en el texto, Mar, sino reflexiones existenciales, pero si la hubiera, no sería mía, de ningún modo, dulzura, rara vez soy la protagonista de mis relatos, hasta me animo a decirte que no recuerdo que alguna vez lo fuera.
Este soliloquio lo escribí para un concurso, pero finalmente desistí de enviarlo, por eso lo traigo ahora.

Mar... ¡estoy feliz y contenta! :))

Ah, otra cosa, ese "sueño", una sola palabra, creo que redime al resto del relato. ¿A que sí?

Besazos, amorosa y ¡muchas gracias!

Juan Sin Nombre dijo...

Sobrecogedoras preguntas, más o menos las que nos hacemos todos ante la incertidumbre del cambio. La metamorfosis duele, pero es un dolor que debemos afrontar para ser mejores seres humanos, en otras palabras, para que nos crezcan alas.

¡Excelente!

Besos

Melody Paz dijo...

Lily estoy de pie aplaudiéndote!! Que más decir, solo que lo he leído dos veces por la necesidad de revivir nuevamente la cadencia.
Una mariposa atraida por la luz de tus letras.
Besoteeeesss maestra!

RAFAEL LIZARAZO dijo...

Hola, Liliana:

La vida es un frágil instante, tan frágil como las alas de una mariposa que sale del capullo.

Abrazos.

Liliana G. dijo...

Cuando pensamos con inteligencia, Juan, cuando asumimos que el dolor del cambio tiene un sentido, es entonces cuando nos convencemos de esa necesidad de mutar para ser quien realmente queremos.

Gracias, querido amigo.

Un besote.

Liliana G. dijo...

Mélody querida, sos un sol, de verdad. ¿Qué mejor homenaje que el que me estás haciendo releyendo lo que escribo?

¡Gracias, de todo corazón!

Muchos besos :)

Liliana G. dijo...

Nosotros, los seres humanos somos frágiles, querido Rafael, la vida se limita a darnos la oportunidad de que no perdamos las alas.

Gracias, amigo mío.

Un beso.

Marymar dijo...

Todos nacimos para ser mariposas, pero depende de nosotros esperar que nos crezcan alas o que muramos siendo orugas.

¡Qué maravilla, Lili! Uno podría quedarse horas hablando del tema, además, lo decís de un modo que a nadie le puede parecer indiferente. ¡Con arte!

Besos. Nos vemos..

Liliana G. dijo...

Ese es justamente mi pensamiento, Marymar, "todo depende de nosotros", por eso la importancia de la fortaleza que tengamos.

¡Gracias!

Un beso enorme.

Mary dijo...

Hay cambios voluntarios y cambios obligados,somos capullos y alguna vez mariposas,aunque nos corten las alas,siempre hay que seguir adelante...Lili que bonito y profundo.

Un besazo mi Reina¡!

Marcos dijo...

El cambio es parte de nuestra evolución, y por lo tanto merece ocupar un lugar de referencia en la vida de cada persona. Tu soliloquio se hace inmenso cuando a través de la metáfora vamos descubriendo las pautas del proceso. Excelente.

Besos, Lilita, y buen fin de semana.

Jose Fco. Delgado Abad dijo...

Vacuarse y llenarse, aparentemente sencillo pero en cuya complicación nos vamos dejando la vida.

PATSY dijo...

¡Qué duro que son los cambios muchas veces! En algunas oportunidades son apenas perceptibles, en otras son tan radicales que parece que con ellos se nos va la vida, pero no, aquí seguimos estando a pesar de todo.

Maravilloso relato, como siempre sabés decir las cosas más duras con poesía.

Un beso grande. Feliz finde.

**Andrea** dijo...

Me encantó. El cambio siempre crea incertidumbre aunque uno no lo quiera, por algo somos seres humanos, con nuestras virtudes y defectos, uno de ellos: "temer".

Besos, Li.

Liliana G. dijo...

Es cierto, Mary, los cambios muchas veces son independientes de las personas, las decisiones no. Por eso hay que ponerle voluntad al cambio y alas a la imaginación.

¡Muchas gracias!

Un beso muy grande :)

Liliana G. dijo...

La referencia para el cambio somos nosotros mismos, Marcos, nuestras necesidades, nuestros proyectos, nuestra línea de conducta...

Gracias,querido amigo.

Besos.

Liliana G. dijo...

Que parezca sencillo no quiere decir que lo sea, José, es cierto, una cosa es pensar la vida y otra muy distinta es desarrollarla.

Muchas gracias. Un abrazo.

Liliana G. dijo...

Ni que lo digas, Patri, sabés muy bien hasta qué extremos pueden llegar los avatares de un cambio. Pero siempre se puede continuar el camino, basta que se tenga la voluntad de hacerlo.

Gracias, nena.

Besotes.

Liliana G. dijo...

Quien diga que no teme, miente. La cuestión no es dejar de temer, sino afrontar las circunstancias a pesar del miedo. Eso se llama "valentía".

Muchas gracias, Andrea.

Un beso y buen fin de semana.

Fede dijo...

Lo que cambia y lo perecedero...
Anoche pensaba en querer tener como 70 u 80, lúcidos, y comenzar a ver mi recorrido.
Beso.

Linus dijo...

En lo que a mí concierne, eres una mariposa ¿quién más podría describir con tanta poesía una metamorfosis?
Bello, desde tus certezas hasta tus preguntas.

Un beso.

Liliana G. dijo...

Fede, es la primera vez que escucho a alguien decir que querría tener 70 u 80 años, aunque tus motivos tienen buen asidero: mirarte a la distancia.
Pero no creo que sea necesario pensar en el después, es preferible vivir día a día y cuando tengas aquella edad, podrás ver el camino que hiciste desde tu propio lugar. ¿No te parece? :)

Un beso.

Liliana G. dijo...

Linus, el tuyo, más que un comentario es un piropo :)

¡Gracias!

Besos.

apm dijo...

!Oh, que texto tan bonito y tan poético!, sí, ya se que está escrito en prosa pero en una prosa muy poética, una prosa sutil y dulce con innegable vocación a verso. Me ha encantao particularmente el final, ese sortilegio de un sueño, a lo Calderon de la Barca... ¿que es la vida? un frenesí, ¿que es la vida? una ilusión, una sombra, una ficción, y el mayor bien es pequeño, que toda la vida es sueño y los sueños, sueños son.
Y ya veo que la presentación del libro de Salvador es el próximo viernes a las 7 de la tarde en la librería Interbook, allí estaré la prime, por supuesto, libro en mano y dispuesta a conocer a Salvador... por cierto Lili, yo no sé poner esto en el blog (el cuadrito este de las presentaciones), tampoco sé poner el cuadrito del libro... pinchando no consigues nada, nada más que ir a la página de Paréntesis !ayyyy!

Mil besitos gordotes

Shiraz dijo...

Los cambios traen colores a nuestras vidas.

Sonrisas desde mi velero.

//elojodelhuracan// dijo...

La vida es un permanente movimiento, un cambio que nos atañe de una u otra manera pero que nunca nos deja indiferentes.

Además de ser un texto hermoso, llama a la reflexión.
Besos, buen comienzo de semana, Lili.

Mistral dijo...

Disfruto con la lectura de tu entrada y con tus respuestas a los comentarios.

Gracias

Feliz día Liliana

Liliana G. dijo...

Sí, apm, casi siempre el verso aflora en mi prosa para hacerla poética :)

No te preocupes amorosa, por poner la presentación (sólo hay que llevarse la imagen como los premios que nos dan, clik derecho y "guardar como", para luego pegarlo donde uno quiere), lo que es genial es que puedas ir. Me da muchísimo gusto.

Mil gracias por todo y de todo corazón.

Un besote inmenso.

Liliana G. dijo...

¡Hola Shiraz! Es bueno encontrarte por aquí.

Es cierto, si los cambios no tuvieran colores la vida sería aburridísima...

Un cariño que llegue hasta tu velero.

Liliana G. dijo...

Todo lleva a la reflexión, Jorge, tenemos que estar preparados para que así sea.

Muchas gracias.

Besos.

Liliana G. dijo...

Gracias, Mistral, has nacido con el verbo Amor pegadito al corazón ¿hay algo más hermoso que eso?
Yo también disfruto con tus poemas y con tus lecturas :)

Besotes.

Amapola Azzul dijo...

Me ha encantado este cuento, Liliana. Sí ,quizás debamos atravesar dificultosas metamorfosis para poder desarrollar y después poder volar.

Quizás debamos arrastarnos por el suelo antes de poder tocar el cielo.

Gracias por tu comentario en mi blog, un abrazo.

Liliana G. dijo...

Todo avance se nutre de un retroceso útil, Amapola, creo que debemos aceptarlo aunque a veces nos duela. Es el precio que tenemos que pagar por trascender.

Gracias a vos, amorosa.

Un beso grande.