miércoles, 31 de agosto de 2011

MANTENIENDO LA DISTANCIA

¿Por qué me mira así? No sea descarado, no es de caballero desnudar, aunque sea con la mirada, a una mujer decente. No se fíe de mi sonrisa, no es de complacencia. Sepa que me turba. Sus ojos tienen un brillo fuera de lo común, y eso que estoy acostumbrada a que me admiren y hasta que se les caiga la mandíbula cuando me tienen delante.
Pero usted me desconcierta con su expresión tan… tan… demente, diría yo.
No, por favor, ni siquiera intente acercarse, el vidrio blindado no es obra de Leonardo, pero es una forma de conservar el arte.

46 comentarios:

RAFAEL H. LIZARAZO dijo...

Hola, Liliana:

Una entrada muy original, siempre será bueno guardar las distancias.

Un abrazo.

El Mar...Siempre el mar dijo...

Bien por "La sonrisa enigmastica" de la Gioconda. si me pongo a pensar cuantas miradas habra tenido que soportar para que tu mente le ofrezca una reacción asi...Leonardo creó la Mona Lisa y los museos le ofrecieron la protección del cristal blindado.
Me encanto como siempre el final de tu precioso cuento.

Mi mejor sonrisa para ti

Rosa dijo...

¡Que paciencia tiene! siempre vigilada, escudriñada hasta sus más pequeños detalles, menos mal que nunca pone mala cara y aunque tampoco obsequia con su mejor sonrisa, al menos intenta parecer serena y con buén semblante.
Besitos

Antonio Misas dijo...

Igual el tipo que la mira se llama Francisco de Goya.

Besos

Charly T. dijo...

Una vez más, un remate sorpresivo. Cada vez que comienzo a leerte estoy esperando esa pequeña gran sorpresa final, el tuyo es todo un estilo.
Muy bueno, Lili.

Un beso.

MAJECARMU dijo...

Liliana,nos dejas en tu post el espíritu de la Gioconda,que permanece vivo y fresco ante el tiempo.A cada uno nos habla,ella nos conoce,sabe de qué forma la miramos...Realmente es uno de los cuadros,que guarda en su sonrisa el misterio de la vida y de la muerte,toda una inmensidad en su sencilla sonrisa.
Mi felicitación y mi gratitud por tus mensajes de apoyo y cariño.Vuelvo después de un ajetreado verano,pronto pondré un nuevo post.Espero que estés fortalecida y animosa.Mi abrazo inmenso,amiga.
M.Jesús

Liliana G. dijo...

Así es Rafael, y en casos como este, la distancia es obligatoria. Nunca podremos entender qué motivos tiene una persona para destruir una obra de arte...

Gracias, amigo.

Un beso.

Liliana G. dijo...

El museo no tuvo más remedio que ofrecerle la protección del cristal blindado, Paco, ante la posibilidad de que algún loco pudiera dañarla. En este monóloo la Gioconda se pone a la defensiva de una mirada, justamente, de uno de ellos :)

Muchas gracias, Paco.

Besos y cariños.

Liliana G. dijo...

Es cierto Rosa, eso de que día a día sea observada, halagada, expuesta a miles de personas, debe ser demoledor, aunque peor es enfrentarse al ataque de algún desquiciado.

Gracias por tu huella en este rinconcito.

Besotes.

Liliana G. dijo...

Jajajaja ¡Es lo más probable, Antonio! Mientras no le quiera dar una pincelada de las suyas, todo bien, allí se generaría un duelo a puro pincel con Leonardo :)

Gracias por tu humor.

Besos.

Liliana G. dijo...

Esa pequeña sorpresa que estás esperando se está convirtiendo en un compromiso con el lector. Espero estar a la altura de las circunstancias para poder seguir ofreciéndola.

Muchas gracias, Carlos.

Un beso grande.

MariCarmen dijo...

Ingenioso y con humor una alegoria al arte, que nos hace pensar en lo duro que ha de ser estar siempre expuestos.

Un placer pasar y leerte, querida amiga!

Liliana G. dijo...

¡Bienvenida, María Jesús! Se te extrañaba :)

Sí, la Gioconda da mucho de sí, o mejor dicho nos ofrece la posibilidad de que nosotros encontremos en ella lo que nuestra sensibilidad particular nos indica.

Muchísimas gracias por tu paso por Cuentos. Espero que tu regreso a casa te traiga paz y amor.

Un beso muy grande, querida amiga.

Liliana G. dijo...

En verdad, MariCarmen, no es nada fácil vivir expuestos, tanto nos halagan como nos lastiman, ese es el desafío de la vida. A través del humor, todo se hace más fácil.

Mil gracias, amorosa.

Un beso gigante.

Cinarizina dijo...

Hola Liliana, muy ingenioso tu escrito...te has puesto en los zapatos de una de las mujeres más observadas...debe ser terrible no poder decir nada...me encantó leerte, recibe un fuerte abrazo.

Marina-Emer dijo...

• Quisiera que mis letras fueran
• Caricias para dejarte esa amistad
• Profunda que el día a día nos va
• Marcando este aparato que con
• Su magia nos deja ver el alma
• De nuestros amig@s gracias por
• Tu visita y tus cariñosas palabras
• A mi poesía
• …felicidades
• Mi cariño y hasta la próxima visita
• Un abrazo
• Marina
• ***ESPIGAS DEL ALMA III ***

Marcos dijo...

Ingenio, talento, la sorpresa da lugar a una sonrisa y a la vez hace reflexionar. La belleza y la locura, unidas y enfrentadas se hacen palabras y se disfrutan. Estupendo cuento, para leer tus trabajos hay que leer entre líneas, es así como surge el mensaje.

Todo mi cariño, Lili.

Ana dijo...

¡Genial, Liliana! Es uno de los microrrelatos mejores que te he leído, tal vez el mejor. Enhorabuena, amiga.

//elojodelhuracan// dijo...

Opino como Ana, este cuento es genial. Al principio, aparece la incógnita (¿quién habla y a quién?) y luego el toque final que sorprende y llama a la reflexión sobre la locura y el arte.

Besos.
(Lo volví a leer)

Mary dijo...

Exactamente lo mismo que Charly,es cierto,estoy leyendo y no se por donde vas a salir...eso es GENIAL...Esa miradita quiere decir ssssssssss guardando las distancias corazón¡!

Un besazo TKM

Liliana G. dijo...

No sólo que la pobre no puede decir nada sino que además ha debido aguantarse sendos atentados para destruirla... Ponerle voz era necesario :)

Muchas gracias, Zina.

Besos.

Liliana G. dijo...

Hola, Marina. Claro que tus palabras son caricias y amistad, me da mucho gusto tu visita.

¡Gracias!

Otro abrazo.

Liliana G. dijo...

Si un cuento no hace reflexionar, si no deja nada para que el lector se sienta identificado con él, no tiene razón de ser, Marcos, en cada relato trato de dejar "algo", si con vos lo conseguí, alcancé mi objetivo.

Mil gracias, por regalarme tus palabras.

Un beso grande.

Liliana G. dijo...

Lo genial es tener el maestro que tengo, querida Ana, creo que es un privilegio al que pocos pueden acceder. Gracias a él aprendí y sigo aprendiendo. Si este microrrelato te parece genial, me da el impulso para tocar el cielo con las manos.

Gracias de todo corazón.

Besos

Liliana G. dijo...

Gran premio el que me has concedido, Jorge: la relectura del cuento.
Como dije en otro comentario, creo que todos los textos deben llevar a una reflexión, aunque sea mínima, un texto que no cumpla esta premisa es un texto vacío.

Muchas gracias por tus palabras y tu cariño.

Un fuerte abrazo.

Liliana G. dijo...

Exactamente eso quiere decir la miradita de la gran diva del arte, pero como todo el mundo conoce esa mirada y muchos no le hacen caso, la pobre se vio en la obligación de decirlo en palabras, no sea que algún demente se pase de la raya :)

Muchas gracias, Maryta.

Un besote gigante.

Rosa dijo...

Hola Liliana, cuando puedas pasate por mi blog, tienes una cosita allí.
Besitos.

Liliana G. dijo...

¡Gracias, Rosa! Voy para allá :)

Besos y cariños.

Marymar dijo...

¡Muy bueno, Lili! Siempre que empiezo a leer un cuento tuyo no sé con qué vas a salir, y eso de la sorpresa me parece fantástico.
Además, el cederle la palabra a la Gioconda es súper original :)

Mil besos desde el otro lado del charco.

ZEDIECK dijo...

El arte y la locura siempre estuvieron unidos de alguna forma, a veces a través del artista, otras veces a través de alguien que ataca a las obras de arte. Esa es una de las reflexiones que me dejó tu cuento y que a la vez despierta muchas más.
Excelente.

Besos.

Mistral dijo...

Tal vez su sonrisa sea por causa de los comentarios que escucha y las gesticulaciones que ve.

Me encantó Liliana. Gracias por tus amables palabras en mi blog.

Besos

Eliane dijo...

Que bueno.... muy bien pensado...!
Besotes

merche marín dijo...

Liliana, que bien has conjugado pntura y literatura en un escrito voraz y con un toque de divino, amiga. La Mona Lisa cambiaría su sonrisa por otra más amplia y transparente si pudiese leerte. Besos, cielo.

Liliana G. dijo...

Me encanta sorprenderte, Marymar, es una forma de que los cuentos llamen la atención para ser leídos...

¡Gracias!

Besotes.

Liliana G. dijo...

Me gusta tu reflexión, ZEDIECK, efectivamente, ese es el eje principal del cuento: el arte y la locura. Es tanto lo que se puede hablar al respecto que sería para debatir por horas (o días).

Muchas gracias.

Besos.

Liliana G. dijo...

Debe escuchar tantas cosas, que darle la palabra a ella, era casi una obligación :)

Gracias, Mistral. Es un gusto pasar a leerte.

Un gran cariño.

Liliana G. dijo...

¡Hola, Eliane! Me da mucho gusto encontrarte en Cuentos :)

Bienvenida y muchas gracias.

Un beso enorme.

Liliana G. dijo...

En verdad sería estupendo que la Gioconda pudiera darme su parecer, pero eso lo tenemos que dejar como el cuento, para la imaginación :)

¡Gracias, Merche! Sos un encanto.

Muchos besos.

Rayén dijo...

De alguna manera hay que proteger esta sonrisa mundialmente famosa.Parece ser demasiado atractiva.

Mis cariños para ti.

Kiki Nikon dijo...

Me encanta que la Gioconda también tenga oportunidad de defenderse con sus propias palabras (o las tuyas) :)

Estupendo!!

Besos artista.

Liliana G. dijo...

La gente debería limitarse a admirarla, Rayén, pero está visto que dementes los hay en todas partes.

Muchas gracias, querida amiga.

Besos.

Liliana G. dijo...

Es que la pobre, sonriéndole a todo el mundo, mucho no puede hacer. Bien dice el refrán que "el que calla otorga", por eso no debe callar...

Muchas gracias, Kiki.

Besos.

Marina-Emer dijo...

Nadie es dueño de tu felicidad, por eso no entregues tu alegría, tu paz, tu vida en las manos de nadie, absolutamente a nadie.
***Aristótoles ***
MIRA UNA COSA QUE ME HA PASADO AL FINAL DE TU LECTURA DEL POST...MIRO A LA IZQUIERDA MIA Y ME VEO MEDIA CARA DE LA GIOCONDA Y....ES LA PRIMERA VEZ QUE LA VEO CARA DE HOMBRE Y HASTA ME HE ERIZADO EL VELLO DEL SUSTO.
UN BESO Y FELIZ SEMANA
MARINA

Juan Sin Nombre dijo...

Un cuento reflexivo y que además tiene chispa. ¡Muy bueno!
El micorrelato es lo tuyo.

Besos.

Liliana G. dijo...

Lo que pasa es que el enigmático rostro de La Gioconda es muy particular, Marina, y para colmo visto por la mitad, sorprende :)

Gracias por esa estupenda frase de Aristóteles.

Un beso grande y excelente semana.

Liliana G. dijo...

Por lo menos, Juan, me siento cómoda escribiendo microrrelatos, espero seguir aprendiendo de ellos y para ellos.

Muchas gracias, amigo.

Cariños.