domingo, 29 de julio de 2012

AL PAREDÓN

¡Imbéciles! Más que imbéciles fueron al perderse la magnífica oportunidad de seguir siendo anónimos éticos. ¿No sabían que lo que no se hace en el momento justo, no se hará nunca más? ¿Ahora de qué se quejan? ¡No lloren! ¡No pidan perdón! Ya es demasiado tarde para implorarlo. Cuando decidieron mentir, apabullar, robar, menospreciar al pueblo, quitarle sus derechos y su honra, sabían a lo que estaban expuestos. El futuro ya dio a conocer su veredicto… ¡Preparados! ¡Apunten! ¡Fuego!

60 comentarios:

Juan Sin Nombre dijo...

Cuando la literatura condena, no hay tirano que quede impune. Tu voz es la voz de la razón.
Excelente, Liliana!
Besos

Lapislazuli dijo...

Con la verdad!!!!
Muy bueno
Un abrazo

Flor dijo...

Muy bueno Liliana.

Un beso
Flor

Liliana G. dijo...

Cuando la literatura pugna por ser esa voz popular, siempre encuentra una razón para expresarse.

Gracias, Juan.

Besos.

Liliana G. dijo...

Las verdades siempre justifican ser transformadas en palabras.

Muchas gracias, Lapislazuli.

Otro abrazo.

Liliana G. dijo...

Lo bueno es poder decir lo que se siente, Flor :)

¡Gracias, querida amiga!

Besotes.

Liliana G. dijo...

Querido Esteban:

Se me ha borrado el hermoso comentario que me habías dedicado. Quise borrar un "Spam" y por error borré el tuyo.

¡Mil disculpas y un beso enorme!

roberto dijo...

Hola Liliana, jamás podrán borrar la verdad del pueblo, siempre habrá una pluma alzando la voz.
Dejo mi huella para no olvidar el camino de regreso para leerte.

Un gran saludo.

Esteban dijo...

Nada te preocupe Liliana, tampoco se merecen disculpas ni gracias. No es necesario.
No guardé el comentario que te envié y ahora tengo que salir, pero creo que más tarde -más o menos- lo podré repetir. En su esencia, sin duda.

Un abrazo muy fuerte y un beso grande.

mj dijo...

El Espíritu de la Vida congrega al que con el corazón y su saber decir en el papel construye sus convicciones alejadas de los convencionalismo sociales como la política y demás zarandajas. Son fieles a la vida misma y a sus gentes.
Un beso Liliana

Liliana G. dijo...

Hola, Roberto, bienvenido a Cuentos.
Mientras haya plumas que no se callen, siempre habrá ideales apuntando hacia las iniquidades.

Muchas gracias, Roberto, estoy segura de que no perderás el camino, así como no perderé el mío hacia tu blog :)

Un fuerte abrazo.

Liliana G. dijo...

Esteban sos un cariño. No hace falta que vuelvas a dejarlo, por suerte lo pude leer y disfrutar, lo llevo conmigo :)

Más besos y abrazos.

Liliana G. dijo...

Pasa, querida mj, que los convencionalismos y la gente son parte de la vida misma como todas y cada una de las vivencias que nos conovocan. Quien escribe debe hacerlo desde cualquier circunstancia, real o ficticia, eso no importa, lo realmente importante es decir siempre lo que se piensa. El escritor es la única persona que puede transmitir verdades y mentiras en la misma medida. Sus personajes son parte de él, pero no son él mismo :)

Gracias, querida amiga, por tu punto de vista, todo cuenta y suma.

Un beso.

PATSY dijo...

Excelente!! Un cuento sin tiempo, sin nombres, sin nacionalidad, perfectamente aplicable según las convicciones del lector. Un cuento con altura que defiende los ideales que hacen a la armonía.
Grande como siempre, Lili.

BESOS!!

Cinarizina dijo...

Hola Liliana, me pareció excelente tu escrito...te felicito con un fuerte abrazo.

Charly T. dijo...

Hay cosas que nos atañen a todos, decirlas, con altura, es un acto de justicia. Como dice Patsy, el texto es universal.
Felicito tu magnífico razonamiento en los renglones de tu cuento. Gracias por estar, Lili, sé que no te resulta fácil. ¡Adelante!

Un abrazo siempre presente.

David C. dijo...

Wow re-intenso.
Saludos
David

Liliana G. dijo...

Yo diría que el cuento es una metáfora, es cierto, pero que contiene los ideales por los que los pueblos deben seguir siendo libres de la atadura de unos pocos...

Gracias, Patricia, creo que entendiste el mensaje :)

Un besote.

Liliana G. dijo...

¡Hola, Cina! Te agradezco enormemente tu reconocimiento, querida amiga.

Un beso muy grande.

Alma Mateos Taborda dijo...

Cuando la pluma levanta sus banderas, la impunidad desaparece. ¡Brillante! Un abrazo.

Liliana G. dijo...

Cuanto más difícil es estar, es cuando más debemos perserverar, Carlos, y que sea hasta que se pueda, nunca antes...

Gracias por tu apoyo incondicional y tu presencia.

Besos y cariños.

Liliana G. dijo...

La intensidad le confiere a nuestros textos, las convicciones que nos alientan.

Gracias, David :)

Un beso.

Liliana G. dijo...

¡Hola, Alma! Es un gusto contar con tu presencia y con tu comentario, eso es lo que hace que cualquier texto brille :)

¡Muchas gracias!

Un cariño gigante.

Giancarlo dijo...

Concordo con il tuo pensiero!! buona domenica...ciao

INMA_LUNA dijo...

Asi se habla!!
Asi se escribe!!
Solo falta que los que deben ser enteren...
mi blog es:
elblogdemaku.blogspot.com
si te gusta podemos hacernos seguidoras.
Un saludo

Kiki Nikon dijo...

Vengo de tu blog de poesía y sigo encontrándome con tu magnífica producción. En este caso con un microrrelato que está bien vigente e inteligentemente narrado.
A las cosas hay que decirlas!!! Felicitaciones.

Besos, Lili.

Antonio Misas dijo...

De vez en cuando levantan paredes para poner a los malos aunque ya estén viejos. De todas formas son malos tiempos para la ética, la épica y la lírica.
Siempre los mismos desgraciados de siempre.

Mil besos y abrazos querida Liliana, espero que estés bien.

Amapola Azzul dijo...

Pues no sabía yo que "el poder del pueblo era tan agresivo", es interesante saberlo¡¡
Eso significa que el pueblo y no los que estan en el ppoder se tomarán la justicia por su mano, ¿no?
Interesante comentario , Liliana,tal inteligente y real como simpre , es bonito ver siempre tu punto de vista enriquecedor. Gracias y mil besos.
me hace gracia la expresión " al paredón" como queriendo aniquilar " algo" , no sé me parece eso sed de justicia y hambre del pueblo no? al final serán los ganadores eso seguro con tanta sed de justicia jamás serán defraudados.
Besos.

Alejo Z. dijo...

De inmediato recordé aquello que reza: "La pluma es más poderosa que la espada". Aunque en estos tiempos nos olvidemos de todo.
Mis disculpas por la ausencia de tanto tiempo Liliana, pero bueno, aquí estoy.
Un fuerte abrazo y deseos inconmesurables para que estés bien.

Linus dijo...

La pluma es la mejor arma que un pueblo puede tener, las grandes iniquidades capitulan ante la educación. Un excelente microrrelato, Liliana, que nos pone a pensar en lo que somos y en lo que queremos ser.

Besos

José Miguel Ridao dijo...

El relato, impactante. Estoy en Alájar, y al levantarme me ha dicho Lola: "Me acuerdo mucho de Liliana", y como yo por la noche también me he acordado de ti en sueños, pues te visito, y te deseamos lo mejor.

Un fuerte abrazo alajeño y lunfardeño.

stella dijo...

Apunte certero, te felicito Liliana, me alegra muchisimo volver a leerte
Un abrazo
Stella

Alejandro Kreiner dijo...

Siempre ha habido grandes revoluciones no exentas de derramamiento de sangre.

Saludos.

Liliana G. dijo...

Gracias, Giancarlo, cuando muchos concordamos en algo es porque hay mucho de cierto :)

Un beso y feliz semana.

Inma_Luna dijo...

Gracias Liliana no te publico el comentario, por lo mismo que me dices del protagonismo del individuo.
Muchos besitos y gracias.

Liliana G. dijo...

Por aquí se dice que no hay peor ciego que el que no quiere ver... y es cierto, pero los responsables siempre sabrán de que son responsables aunque no lo admitan :)

¡Gracias, Inma! Y bienvenida a Cuentos...

Besotes.

Liliana G. dijo...

Nos hemos cruzado en los comentarios, Inma, jajajaja
Como gustes, amorosa, a esta altura de mi vida y de mis circunstancias, hay ciertas individuos que sólo me producen el zumbido de las moscas ;)

Un beso grande, y... ¡a por todas!

Liliana G. dijo...

Por desgracia, Kiki, la vigencia de este microrrelato es continua a pesar de que es una metáfora, por supuesto. No me refiero a nadie en especial, sino a todos aquellos que hacen del engaño, el escarnio de los pueblos.


Muchas gracias, querida amiga.

Besos.

Liliana G. dijo...

¡Hola, Antonio! Qué cierto... los tiempos de la ética, la épica y la lírica parecen haber quedado entre las ruinas de viejas civilizaciones hoy desaparecidas, sólo espero que el espíritu de un puñado de idealistas mantentenga viva la llama de la esperanza.

Los desgraciados de siempre vienen de linaje, no se conciben en nuestra prosapia.

Un beso gigante, querido Antonio.

Liliana G. dijo...

El cuento es una metáfora, querida Amapola, las únicas armas del pueblo son las letras y la razón :)
Por supuesto que cada pueblo tiene hambre de justicia, por eso he resaltado "¡al paredón!". Este es un viejo cuento y me he divertido con mi propia ocurrencia...

¡Gracias, amiga!

Besos y cariños.

Liliana G. dijo...

¡Qué cierto, Alejo! No hay filo más poderoso que el de la pluma que piensa, que razona y que lucha por los más altos ideales...

Yo también he estado ausente, querido amigo, pero lo bueno de volver es que siempre nos reencontramos.

Gracias, de todo corazón. Besos.

Liliana G. dijo...

Opino lo mismo, Linus, lástima que hay gobiernos interesados en que la educación sea una utopía, no sea cosa de que el pueblo se sepa defender de sus arremetidas...

¡Muchas gracias!

Un cariño enorme.

Liliana G. dijo...

¡Hola, José Miguel! ¡Hola, Lola! Qué entrañable familia!!!! Les tengo un cariño superlativo, palabra.

Estoy, dentro de mis posibilidades, bien, eso dicen todos los médicos que me ven, pero el camino es duro y está jalonado de una burocracia kafkiana que me desgasta aún más que "mi problemita". El sistema de salud argentino se toma su tiempo, un tiempo que muchos de nosotros no tenemos.

De todos modos sigo firme al pie del cañón, no seré yo quien capitule fácilmente :)

Mil gracias por pensarme, están conmmigo. Un beso enorme para toda la familia.

Campanilla dijo...

La ética permanece entre nosotros como una rara avis hoy en día. Pero no hay que callar injusticias y desmanes... Ni somos corderos ni nos
viene en gana estar en silencio.
Excelente y vigente microrrelato. Escríbeme porfa, quiero saber cómo eestás, besitos mil.




ddda

Marymar dijo...

Hay oportunidades únicas, es verdad, lástima que muchos la dejan pasar de largo, luego vienen las lamentaciones. Bah! sólo de los que recapacitan con el tiempo, y esos no son muchos.....

Muy bueno Lili, me encanta este micro denunciante.

Besos y mis mejores energías.

Boris Estebitan dijo...

Me encanta tu blog :)

Liliana G. dijo...

Muchas gracias, Stella, por seguir de cerca y con tanto cariño mis publicaciones :)

Un besote.

Liliana G. dijo...

Es verdad, Alejandro, en este caso espero que la sangre metafórica no llegue al río sino que se quede en los renglones...

Gracias y un abrazo.

Liliana G. dijo...

Yo creo lo mismo, Campanilla, no hay que callar, "el que calla otorga" y hay cosas que es imposible otorgarles a los injustos...

Gracias, querida ammiga. Te escribiré :)

Un besote.

Liliana G. dijo...

Las oportunidades vienen y van, pero si se nos escapan las que nos atañen a todos, es difícil recuperarlas. De todos modos, por suerte hay mucha gente con conciencia franca.

¡Gracias, Marymar!

Besos

Liliana G. dijo...

Muchas gracias, Boris, siempre es un aliento saberlo. Lo disfruto.

Un cariño.

Liliana G. dijo...

Querido Carlos, estaré aquí cada vez que pueda, quizás no tanto como quisiera, pero estaré...

¡Gracias por tu apoyo!

Un beso inmenso.

Marcos dijo...

"Anónimos éticos", eso me pareció excelente querida Liliana, allí está la clave para comprender la fama mal habida. Un cuento con suficiente peso como para dejar pensando.

Un cariñoso abrazo repleto de buenas energías, todas las que te merecés.

Liliana G. dijo...

Si el cuento mueve a la reflexión, entonces cumplió su cometido, Marcos. Gracias por comprenderlo y por tus maravillosos deseos.

Besos y cariños.

ZEDIECK dijo...

Totalmente de acuerdo!!! La conciencia al paredón, la razón a las letras!!!
Realmente bueno.

Besos

Liliana G. dijo...

Gracias una vez más, ZEDIECK, tu entusiasmo es el mío...

Más besos.

//elojodelhuracan// dijo...

A buen entendedor... pocas palabras. Tu poder de síntesis se supera con cada trabajo. Mis felicitaciones a tanto talento.

Besos.

Liliana G. dijo...

Muchas gracias, Jorge, el trabajar sobre la síntesis hace que pueda ir manejándola un poco mejor cada vez. Es un gusto que lo hayas notado.

Un beso grande.

Carmen Real dijo...

Liliana
me gusta que a través de la literatura
se pueda develar lo que fue el pasado

exquisita tu pluma, un placer leerte

un abrazo y saludos
carmen

Liliana G. dijo...

¡Mil gracias, Carmen! Tus palabras son siempre estimulantes para mis letras.

Un gran abrazo.