sábado, 8 de agosto de 2009

CIUDAD FEROZ




La ciudad lo recibió con la inquietante niebla del invierno. A duras penas se divisaban las siluetas de las casas cercanas.

El hombre trató de horadar el espeso manto que lo rodeaba ahogándole hasta los propios pensamientos, cuando casi sin darse cuenta, él mismo se convirtió en niebla y la ciudad acabó devorándolo para siempre.

Desde entonces vaga en el vientre mancillado de aquel monstruo de cemento, dejando para la nostalgia el recuerdo de su pueblo.

26 comentarios:

Charly T. dijo...

La historia de muchos que han llegado la "gran ciudad" en busca de nuevos horizontes para encontrarse con una realidad diferente de la que habían soñado.
En pocas palabras, todo un tema.
"Adiós nonino", de Piazzola, una genialidad... ¡Qué gusto!

Un beso grande Lili, y gracias por este post. (Me sentí identificado)

Liliana G. dijo...

Esa es un poco la idea Charly, utilizar la metáfora para plantear una realidad que muchas veces no es tan literaria...

Muchas gracias, amigo.

Besos.

José Miguel Ridao dijo...

Muy bueno el final: "dejando para la nostalgia el recuerdo de su pueblo". Transforma la irrealidad en realidad, y arroja luz sobre la metáfora que es el relato.

Mis parabienes, contessa.

Fiamma dijo...

La ciudad... devoradora de almas.

Muy buen microrrelato, muy bonito.

Besitos y cariños!

Antoñi dijo...

Sencillamente genial, se puede decir tanto al amparo de la metáfora, que hace de un relato un extenso documento muy rico en información. El lector se acomoda dentro del y se siente parte de ese texto, como yo en este caso, en las grandes ciudades siento ese flujo de sensaciones ante esos grandes monstruos de cemento, será porque crecí en medio de la naturaleza y es allí donde me siento en mi esencia… Besos, Antoñi

Marcos dijo...

La metáfora es una excusa para decir lo que no gusta, la gran ciudad que atrapa al hombre en una realidad que no es la que esperaba.
El remate, buenísimo.

Cariños Lili.

Liliana G. dijo...

Muchas veces la metáfora termina por tapar el verdadero significado del texto, un remate acomodado la revela y la rescata.

Molte grazie Ridatto.

Liliana G. dijo...

Es verdad Fiamma, las grandes ciudades siempre de una forma y otra terminan devorándonos.

Gracias amiga. Un beso grande.

Liliana G. dijo...

Es que aún naciendo en una gran ciudad, Antoñi, uno se da cuenta de que todo tiene un límite insuperable y que transponerlo significa dejar de "aguantar" un entorno agobiante.
Yo quisiera vivir en medio de la naturaleza, veo el límite muy de cerca...

Muchas gracias Antoñi, un beso inmenso.

Liliana G. dijo...

Tal cual Marcos, ése es el sentido del relato. Muchas veces la metáfora es la aliada de las verdades más crudas.

Gracias, amigo.

Un besazo.

Linus dijo...

Vaya relato, Liliana. En unos pocos renglones has sabido plasmar unas imágenes bien contudentes, además dejas al lector que se compenetre con la esencia de lo que dices.
Me ha gustado, niña, eres una maravilla.

Cariños.

Liliana G. dijo...

Muchas gracias Linus, tus palabras son una maravilla amigo mío, siempre cálidas y dulces.

Un beso enorme.

MariCarmen dijo...

Esta metáfora me hace aflorar la indisposición a las grandes ciudades, que ciertamente terminan por tragarse a los provincianos.

Siempre tú amiga y admiradora,
MariCarmen.

Nirvana dijo...

Texto, imagen y música hacen un conjunto maravilloso, Lili, da gusto pasar y detenerse un momento en esta isla de Letras.

Besos.

esteban lob dijo...

Hola Liliana:

Incluso sin esa agobiante niebla, muchas grandes ciudades terminan por tragarse a "sus víctimas".

Cariños.

Liliana G. dijo...

Así es MariCarmen, eso es precisamente lo que se muestra, aunque no siempre es así... mis padres llegaron de un pueblito de provincia y aquí se quedaron, aunque siempre añorando su San Jorge natal.
Personalmente me gustaría hacer el camino inverso a ellos, irme a un lugar mucho más tranquilo... No siempre es fácil.

Gracias amiga mía.

Un beso muy grande.

Liliana G. dijo...

Gracias Nirvana, es un gusto poder ofrecer un trabajo que llegue.

Muchos cariños.

Liliana G. dijo...

Hola Esteban, es cierto, la niebla es un agregado más, las grandes ciudades tragan con niebla o sin ella, lamentablemente. Y no sólo a sus visitantes, también nos traga a los que vivimos en ellas...

Gracias por pasar querido amigo.

Un beso.

Ahora hago el Universo Nuevo dijo...

la gran, la gran y absurda buenos aires, donde la belleza reina y la nostalgia sucumbe, donde la desestreza reina en las boquedades de cada verso que oimos.
que grande el que dice que son estatuas o monstruos pequeños, esqueletos urbanos y recuerdos no marcados
te lei un beso
mat mil

zaragoza

Liliana G. dijo...

Hola Ahora hago el Universo Nuevo, bienvenido.
Creo que es al revés: ...donde la nostalgia reina y la belleza sucumbe.
Buenos Aires es pura nostalgia, la belleza se ve empañada por el homigueo infernal de sus calles y sus vehículos, por lo menos así me lo parece (necesito una tregua de paz, please).
Me encantaron tus palabras.
Gracias por leerme.

Un beso.

Natacha dijo...

Si la ciudad te engulle, estás perdido.
Perdimos la tierra cuando decidimos que no necesitábamos un huerto, una flor o la brisa fresca.
Todos andamos un poco "muertos" por el cemento...
Volver a la tierra, eso quisiera.
Un bello relato.
Natacha.

Juan Sin Nombre dijo...

El misterio de la niebla que todo lo tapa, todo lo envuelve y todo lo desaparece, incluso a los hombres...

Muy buen relato y el tango también.

Cariños.

Liliana G. dijo...

De eso se trata Natacha, de estar siempre alerta para que no lo haga, eso cansa.

A mí también me gustaría vivir de la tierra, en contacto con la naturaleza... ¡Qué nostalgia!

Gracias. Un beso.

Liliana G. dijo...

La niebla en la ciudad es mucho más inquietante y menos mágica que en los pueblos o en los campos. Tiene un aire a traición, diría yo.

Muchas gracias Juan.

Un cariño.

Ahora hago el Universo Nuevo dijo...

liliana creo que uno de los panoramos que mas miedo puede dar al ser humano es la oscuridad es ese miedo que siente uno, cuando no sabe con que encontrarse, donde pisar y como pisar
creo que es una de las sensaciones, pero tambien es bueno el ocaso no te parece ??

Liliana G. dijo...

Ahora hago el Universo Nuevo (me gustaría saber tu nombre :) coincido con vos, el miedo a la oscuridad y a lo desconocido es tan viejo como el mundo, pero el espíritu aventurero del hombre puede con él.
El ocaso me parece maravilloso y la noche, llena de magia...

Besos.