martes, 5 de julio de 2011

EL SOPLO DE LA RETÓRICA

Inesperadamente me convertí en una escritora improvisada ante el desafío de la hoja en blanco. En principio me sentí aterrorizada ante el folio desnudo, despojado hasta lo hiriente, y fui incapaz de escribir una sola palabra aunque sea para cubrir sus pudores. Pero de a poco, con el recato de mi primera vez, comencé a acariciar las letras, que ante el placer incontenible, se transformaron en palabras y estas en oraciones. Finalmente, aquellas renegaron de mi impericia y mudaron en un cuento con final abierto pese a que, sin quererlo, coloqué un punto en la última letra.

46 comentarios:

Liliana G. dijo...

Muchísimas gracias a todos. En el trance que debí sortear, los sentí muy cerca mío, muy cerca del corazón, por eso éste no pudo saltar de mi pecho, vuestro cariño lo ha vuelto a su lugar, el lugar de las letras.

Un beso inmenso.

¡¡GRACIAS!!

Liliana G. dijo...

Para los que no saben, les cuento que hace meses que vengo siendo producto de acoso laboral agravado por el hecho de ser producido por una psicóloga. He descubierto que esta mujer que lo ha provocado fue, nada más ni nada menos, que miembro de la dictadura militar argentina.
Esto me ha desestabilizado emocionalmente produciéndome picos de tensión, crisis de ansiedad y finalmente una fibrilación cardíaca que me llevó derecho a ser ingresada a la Unidad Coronaria.

Mi lucha legal recién comienza, sé que será ardua y extensa, pero también sé que es necesario que esta lacra social, y aquellos que la apañan, tengan su merecido. Los hilos de la dictadura militar aún siguen operando entre las sombras y nos deparan estas sorpresas.

Sepan todos que estoy bien de salud y que me hago más fuerte cuánto más fuerte sean las injusticias.

Antonio Misas dijo...

¡Hostias! no sabía nada. Espero que la ley sea justa, pero lo más importante es que te cuides tú y que las injusticias no puedan contigo, si no, nada valdría la pena, como nada les valió a aquellos que cayeron en las redes de los dictadores y lo perdieron todo.
Estas situaciones de mierda se dan con frecuencia. Te deseo mucha suerte y que salgas bien parada de los juicios. Qué no puedan contigo de ninguna manera y que tu salud no vuelva a resentirse.
Mucho ánimo, calma, paciencia y fuerza y un millón de abrazos y besos.

Antonio Misas dijo...

Con respecto, al soplo de la retórica, sin las aclaraciones de tus comentarios, no podía más que dar vueltas e intentar averiguar qué nos querías decir, qué entramaba un ejercicio que mucha gente hace a la ligera y que por supuesto tú no habrías hecho jamás.
Agradezco mucho tus aclaraciones, tan personales.

Gracias por compartirlo.
¡Muchos abrazos!

MariCarmen dijo...

Querida Liliana, antes que nada mi admiración y todo mi respeto a la escritora y poetisa que eres, pero sobre todo al gran ser humano presente en tí. Primero cuida tu salud, no te dejes aminalar por la envidia o la impericia de seres mezquinos, pues quien te lee sabe de tu grandesa. Se que saldras fortalecida e incluso con más vigor para escribir, y yo como de costumbre estare atenta a tus siguientes letras, en donde no hay punto final, sino un continuar aunque los suspensivos se puedan presentar.

Animo, paz, salud, paciencia y la fuerza de muchos abrazos, que llevan envueltos la fe.

PATSY dijo...

Mi querida Lili, tu vida es un desafío permanente, un trascender intenso que te lleva a batallar duro, pero así como pudiste superar otras lides, estoy segura que superarás esta. Tu cuento será profético, lo sé: cuando pongas el punto final, aunque no lo quieras, habrás cerrado un mal capítulo de la vida.

¡¡Fuerza, nena!! ¡¡Te acompañamos!!

(Me encantó el cuento, en la simpleza también está el placer)

Rosa dijo...

Hola Liliana, mucho ánimo para esa lucha que comienzas y felicidades por ese fuerte corazón que aguantó los avatares sin descanso y del que salió reforzado.
Besos.

ZEDIECK dijo...

He leído entre líneas tu microrrelato y me di cuenta del fantástico empuje que te alienta ante "el desafío de la hoja en blanco". Le das calidez, hasta a la frialdad de la muerte, y además lo hacés con armonía y excelente gusto.

¡Fuerza, amiga! ¡Estoy a tu lado!

Un beso cariñoso y un abrazo apretado.

Mary dijo...

Lili,no se lo que tardaremos pero te puedo asegurar que este folio en blanco lo vamos a completar cueste lo que cueste,te garantizo que con el mejor final...todos estamos de tu mano.

chuic x infinito jajajjaj.

Charly T. dijo...

Querida amiga, te digo como Mary, este folio en blanco no tendrá la oportunidad de tener ni los márgenes libres, en él plasmarás tu lucha y tu triunfo. No importa cuánto tiempo lleve, la razón no puede ser esquiva a los justos.

Pondrás el punto final, te lo puedo asegurar.

Me gusta la dulzura que aún en estas aciagas circunstancias has desplegado en este micro.

Lili, lo mejor para vos ¡fuerza y salud!

Un gran beso.

MAJECARMU dijo...

Liliana,gracias por tus palabras,me doy cuenta de todas las batallas, que has ido librando a lo largo de tu vida.Tu generosidad y grandeza interior se enfrentan al vacío de esa "página en blanco".Consciente de tus límites,reflexionas,eligiendo tus mejores armas.Las letras te empujan,bendecidas por la magia del universo, toman tu mente y tu corazón y comienzan la singladura dejándose llevar por tu maestría...Las letras te salvan y te salvarán de los "fantasmas del pasado"acercándote sana y salva a tu deseado y merecido puerto.
Mi querida amiga,te dejo mi respeto,mi admiración y mi cariño.Que la providencia premie tu valentía,tu claridad,tu constancia y tu temple.
Mi abrazo inmenso y mi ánimo siempre.
M.Jesús

Marymar dijo...

Inesperadamente te convertiste en mi heroína, en mi punto de referencia, en mi maestra de vida. No hay nada más grande que conocer corazones tan pródigos como el tuyo.
Esa página en blanco está esperando que le escribas tu historia.
Todo mi cariño y admiración, Lili.

Mil besos.

Liliana G. dijo...

Mil gracias, Antonio, no sabés cuánto bien me hacen tus palabras de apoyo. Sí, en mi vida me hubiera imaginado estar en semejante situación, cuando mi trabajo consistía exclusivamente en ayudar a la gente. El trabajo ya lo he perdido, es duro pero saldré adelante. En cuanto a mi salud, como he dicho más de una vez "lo que no te mata, te fortalece", te puedo asegurar que me cuidaré. Ahora, desde afuera y sin nadie que me respire en la nuca, seguramente estaré mejor que nunca.

Un beso muy grande.

¡GRACIAS!

Liliana G. dijo...

Muchas veces, consciente o inconscientemente, detrás de nuestros textos afloran también nuestras alegrías, nuestros problemas, nuestra vida, casi siempre en forma metafórica (por lo menos en mi caso). Es cierto que no se comprendería el texto sin la aclaración, fue un lapsus a través del cual necesitaba expresarme.

Gracias una vez más, Antonio :)

Liliana G. dijo...

Claro que sí, MariCarmen, saldré fortalecida, estas cosas nos ayudan (aunque intenten lo contrario) a ser más sabios cada día, a conocer la otra cara de la vida, la que de otro modo nunca conoceríamos porque no se condice con la nuestra de ningún modo. Estas situaciones duelen pero nos preparan para seguir adelante.

Muchísimas gracias, querida amiga, estás muy cerca de mi corazón..

Besotes.

Liliana G. dijo...

Es cierto, Patricia, mi vida es un permanente desafío, pero eso mismo hace que me pueda plantar mejor para afrontarlos. Nunca sabemos de dónde vendrá el próximo golpe, claro que dolerá y deberemos asumirlo, pero también potencia nuestra capacidad de resiliencia.

Un beso grande, estás al lado mío como lo estuviste siempre. Sabés muy bien que más que amiga sos mi hermana :)

Liliana G. dijo...

Muchísimas gracias por tus cálidas palabras, Rosa, a veces nos vemos inmersos en situaciones impensables y debemos resolver al respecto. A nadie le gusta entrar en la lucha, pero admito que hay casos en que es necesario hacerlo por dignidad y justicia.

Un beso muy grande y un abrazo.

Liliana G. dijo...

Sin empuje, estimado ZEDIECK, no se puede vivir, es la fuerza de la vida que nos impulsa a ser lo que somos y a trascenderla.

Muchas gracias por tus palabras y por tu apoyo.

Un gran abrazo.

Liliana G. dijo...

Vamos a completar ese folio, Mary, claro que sí, lo que no puede hacer una sola persona, lo puede hacer con el apoyo de quienes lo rodean, y yo siento ese cariño incondicional que me impulsa y alienta.

¡Gracias de todo corazón!

Besos y cariños, reina. Sos genial :)

Liliana G. dijo...

Hasta los márgenes, Charly, sí señor. Luego del punto final dejaré mi firma, prometido :)

Del veneno de la ignominia no puede brotar más veneno sino el dulzor que lo contrarreste. Estamos hablando de justicia y no de venganza, por eso la dulzura es parte del no dejarse atrapar en las redes de los amargados, de esos que no duermen tranquilos porque saben que han hecho daño. La vida es muchísimo más que eso...

Gracias, de todo corazón, querido amigo.

Un beso enorme.

Liliana G. dijo...

Querida María Jesús, tus palabras me han emocionado muchísimo. Siento ese aliento vital que las mueve, que las impulsa hacia mí y las recibo con todo el cariño que soy capaz de ofrecer y ofrecerte.
Como bien has dicho, mi vida siempre fue un continuo batallar, pero aquí estoy, con mi alegría a cuestas y con el humor de siempre. Este es el mejor modo de encarar la lucha.
No importa cuánto me haya quitado la vida, sigo dándole gracias por lo que me ha dado.

Te abrazo con toda la fuerza de mi corazón, María Jesús.

¡¡GRACIAS!!

Liliana G. dijo...

Marymar, amorosa, si de algo te sirve mi ejemplo estaré orgullosa de ofrecértelo como experiencia de vida. De todos modos no estamos preparados para afrontar ninguna situación hasta no tenerla delante de nosotros.

Muchas, pero muchas gracias.

Un beso grande :)

**Andrea** dijo...

Pondrás el punto final, Liliana, te lo puedo asegurar, será como la frutilla del postre, la justicia tarda pero llega. Me apena muchísimo que estés pasando por este trance, toda mi buena onda para que salgas de él lo antes posible.

Besos y ánimo.

Rodolfo Cuevas dijo...

Saludo, estimad Lili:
Es ciertamente algo que nos sucede a todos los escritores: EL GRAN TEMOR A LA PÁGINA EN BLANCO...
Hermana querida, perdona cualquier incoherencia en este comentario, es resultado impactado al conocer la muerte de Facundo Cabral en un crimen atroz, pues no lo sabía... Abrazos firme y pa'lante, estimada hermana, espero que mejore pronto tu salud...

Linus dijo...

Ya has tomado la posta, Liliana, el folio de tu vida jamás estará en blanco, y de escritora improvisada, nada, eso se nota a simple vista. Eres grande y grande serán tus triunfos, aún falta mucho para que coloques ese punto final.

Mi mejores deseos de salud y éxitos.

Te envío toda mi solidaridad y un gran beso.

Juan Sin Nombre dijo...

Ánimo, mi querida amiga, la vida, esa página en blanco, la vamos escribiendo día a día con nuestras circunstancias. Con las tuyas podrías completar varios volúmenes, pero ahora lo importante es que estés bien de salud y con la fuerza de siempre. (Creo que tu cuento fue hasta premonitorio)

Un gran abrazo.

Epístola Gutierrez dijo...

Seguramente esa escritora ya estaba allí, latiendo, esperando el momento para surgir.
Te dejo un beso.

Kiki Nikon dijo...

Querida Liliana, ya te dejé un comentario respecto de lo que pienso de los responsables de todos tus males, allí en Bitácora. Ahora sólo quiero decirte que tu folio jamás estará en blanco, un corazón grande como el tuyo siempre tiene sentimientos para llenarlo. Me gustó tu cuento, está repleto de mensajes escondidos...

¡Adelante, amiga!

Te deseo lo mejor.

Liliana G. dijo...

Muchas gracias, Andrea, sé que será así. Ya soy la misma de siempre, tal vez más fuerte aún que antes, apostando a la familia, a los amigos y a la literatura.

Un beso grande.

Liliana G. dijo...

Mil gracias, querido Rodolfo, y te puedo asegurar que no hay incoherencia alguna en tu comentario, nunca la hay.
Ya estoy recuperada completamente, hermano, y lista para la lucha.

Yo también, como tanta gente, me he sentido profundamente impactada por el crimen de Facundo Cabral. Un hombre que se dedicaba a cantarle al amor, a la vida, a la paz... no merecía terminar de esta abyecta manera, aún tenía mucho por regalarnos.


Gracias, de todo corazón.

Un beso grande.

Liliana G. dijo...

Muchas gracias por tus cariñosas palabras, Linus, por tu apoyo y por tu solidaridad. Seguiré adelante con más ímpetu que nunca, lo prometo, y entre tanto seguiré llenando ese folio con todos los sentimientos que pueda.

Un gran abrazo, amigo.

Liliana G. dijo...

Yo también lo creo, Juan, a veces la mente se adelanta a los hechos en forma misteriosa y certera.
Tengo el mismo ánimo de siempre, sigo siendo las castañuelas que vos conocés :)

Gracias, amigo.

Besotes.

Liliana G. dijo...

¡Hola Epi! Esa escritora querida amiga, ha surgido hace tantos, tantos años, que casi no lo recuerda... pues tenía once años cuando ya escribía, sólo que desde entonces no ha dejado de aprender, y ese es el secreto de seguir subiendo pequeños escalones.

Muchas gracias.

Te envío un beso grande.

Liliana G. dijo...

Gracias, Kiki, ya he leído tus cálidas palabras en Bitácora, palabras que me acompañan y me alientan, palabras que sigo agradeciéndote.
No dura mucho la hoja en blanco enfrente mío :)

Un beso enorme.

apm dijo...

!Caramba Lili, me he quedado de piedra leyendo tus comentarios!, ánimo en la lucha ante todo, pues debes seguir aunque sea doloroso, lento y de hartazgo total, debes seguir en los tribunales porque no puede permitirse que algo así suceda y que personas como esa se sigan saliendo con la suya.
Lo que sí celebro -y esto te lo digo de corazón-, es que ya estés bien, que ya ha pasado lo peor, y que estes llena de fuerza pa tirar palante (yo te siento con fuerza Lili), no obstante, te mando ánimos a manos llenas, y veintisiete mil millones de besitos gordísimos por los menos

Liliana G. dijo...

¿Pero has visto lo que me ha caído, apm? Ni yo me lo creo, luego de años y años de ser un modelo de persona y de trabajadora, me vengo a topar con una enferma a quien le molesta mi ética (y no es para menos, de quien viene no sabe lo que es la ética).
Ya estoy bien de salud, querida amiga, y con toda la energía para afrontar la lucha legal que me espera. Todo está de mi parte, confío que también la justicia lo vea de esa manera.

Infinitas gracias por tus palabras, apm, por tu apoyo y por la cantidad desbordante de besos, jajajaja

Otros muchísimos besos para vos, y buen fin de semana. ¡Chuic!

Marcos dijo...

Lilita, ya lo hemos hablado pero te dejo mi impronta aquí también: todo mi apoyo incondicional y mi energía apuntan a tu salud y a tu bienestar, todo lo demás es humo.

Tu hoja jamás estará en blanco, lleva grabada una historia demasiado intensa para que se le ponga un punto final, ni siquiera por error.

Un beso enorme.

Liliana G. dijo...

Muchísimas gracias, Marcos, sé que estás a mi lado, no importa cuántas veces me lo hayas dicho.
Es cierto,, mis páginas jamás estarán en blanco :)

Besotes.

El alegre "opinador" dijo...

Las musas te son propicias. A seguir escribiendo...
Un saludo.

Liliana G. dijo...

No lo dudes, Opi, seguiré escribiendo siempre, con musas o sin ellas :)

Me da mucho gusto encontrarte aquí.

Un fuerte abrazo.

Daro!!! dijo...

Fuerza Lili! Si eres improvisada como yo, podrás hacer de un punto final uno punto seguido. Que las hojas en blanco y adversidad no te paralicen sino que hagan aflorar lo mejor de vos!

Liliana G. dijo...

Eso trato Daro, de ponerle la mejor onda, las hojas en blanco me encantan. Además, con todo este impulso que me prodigan, sé que lo lograré.

¡Muchas gracias!

Un beso.

Rayén dijo...

Un relato con un final feliz.

Pense que con la prudencia y el respeto que te caracterizan frenarias tu impulso j,j,j...

Te dejo un montón de cariños.

Liliana G. dijo...

No te creas, soy súper impulsiva, jajajaja

Gracias, Rayén.

Un besote.

José Ramón dijo...

Liliana gracias por sus cariñoso comentario.
Saludos desde
Abstracción textos y Reflexión.

Liliana G. dijo...

Igualmente, José Ramón, es un placer.

Un fuerte abrazo.