sábado, 27 de junio de 2009

CARTA PERDIDA

La carta que había escrito jamás llegó a destino. Cada palabra se había quedado dormida en su lecho de renglones sin poder contarle cuánto la amaba. Cada sentimiento se había ahogado en la tinta de sus lágrimas sin saber si algún día ella lo atesoraría en lo profundo de su alma.
Ahora la noche había apagado las estrellas y los días, opacado el sol en su ventana. Señoreaban en las sombras mil fantasmas ahuyentando los besos que como alondras se le habían escapado. No podía siquiera alimentarse de añoranzas, simplemente porque nunca la había besado.
La melancolía tamizaba sus sueños cuando encontraba en su memoria aquellos ojos pardos que sólo lo miraban desde el recuerdo como él miraba en el espejo la desdibujada imagen de sí mismo.
Todo le parecía triste. Y era triste porque nunca había enviado la carta que guardaba amarillenta entre las hojas de un libro de poemas.

28 comentarios:

mari dijo...

Siempre tenemos que hacer lo que nos dicte el corazón...mas vale arrepentirse de lo hecho que de lo que nunca fuiste capaz de hacer.

Como siempre lili,precioso!!!

Un beso de una bruta romantica...

Nirvana dijo...

Aaah, qué bonito relato. Lleno de nostalgias que ya no se pueden remediar. Es casi un poema.
Un beso grande.

Emma dijo...

De ahí la importáncia de actuar tal y como sentimos en el momento preciso. Aunque el resultado no sea el esperado, nunca nos carcomerá lo pudimos haber hecho y no hicimos.
Besos Liliana ;)

SÍSIFA dijo...

Hermoso texto. Me recuerda esos versos de Sabina:
"No ha nostalgia peor
que añorar lo que nunca jamás sucedió." Cariños.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Todos tenemos esas cartas que nunca llegaron a su destino para mal nuestro, algunas lo tienen merecido...

Un abrazo Liliana.

Antoñi dijo...

Un hermoso texto poético, me gusta mucho este estilo de prosa que se siente poema… Una carta que el miedo y la desconfianza de uno mismo la congela en el cajón del tiempo sin llegar a su destino. Amor imposible, que no exhibió sus sentimientos, rezagados y tristes de timidez y deja sin saber si puede ser correspondido ese corazón herido por no saber si es correspondido… Besos, Antoñi

Liliana G. dijo...

Muy bueno lo tuyo Mari, es cierto, las cosas son "ahora o nunca".

Muchas gracias, amiga.
Un beso inmenso.

Liliana G. dijo...

Así es Nirvana, el tiempo perdido no se recupera y las acciones que dejamos en el camino tampoco.

Gracias por tu comentario.
Muchos cariños.

Liliana G. dijo...

Ni que lo digas Emma,la incertidumbre de no saber qué hubiera pasado sería una tortura. Los sentimientos deben ser respetados dándoles el espacio justo en el momento justo, luego no hay marcha atrás.

Gracias amiga.
Besotes.

Liliana G. dijo...

¡Gracias! ¡Qué cumplido Sísifa! Adoro a Sabina...

Muchos cariños.

Liliana G. dijo...

Será que sí Javier, yo me he perdido ese asunto..., no tengo ninguna.

Un fuerte abrazo.

Liliana G. dijo...

Realmente es una pena no tener el coraje de mostrar los sentimientos, Antoñi, cuánto más fácil es decir las cosas de frente y asumir las consecuencias...

Muchas gracias, amiga.
Un cariño grande.

Fiamma dijo...

Los sentimientos que se guardan bajo llave, con el tiempo se llenan de telarañas, polvo y tristeza.

Feliz domingo amiga

Besitos

Linus dijo...

Cuando el pasado nos toca la puerta para pedirnos explicaciones es porque no hemos hecho lo que debíamos hacer en su momento.
Mi querida amiga, has logrado pintar un episodio particularmente triste en la vida porque de él somos responsables sólo nosotros.
Besos, mi niña.

Daro!!! dijo...

Aunque sepamos que no es lo correcto, siempre reservamos algo para más adelante y casi siempre, hasta un futuro incierto...

Besos!

Charo dijo...

Casi todos llevamos esa carta en lo más profundo del alma, pasado el tiempo añoramos su recuerdo!
Sera el destino!!!
Buen día.

Besazos amiga!

Liliana G. dijo...

Tenés razón Fiamma, ¿de qué vale dejarlos secar como hojas de otoño?
Gracias amiga.
Un beso grande. Que tengas un excelente domingo.

Anónimo dijo...

El mundo de los sentimientos es imprevisible, si supiéramos cómo debemos manejarlo, perdería el misterio.
Tu carta es un testimonio de lo que no debiéramos dejar pasar.
Muy buena y muy poética.
Besos, amiga mía.

Marcos

Liliana G. dijo...

Es cierto Linus, debemos asumir las responsabilidades que nos tocan.
Gracias amigo.
Cariños.

Liliana G. dijo...

¡Bienvenido Daro! Comparto tus palabras, muchas veces sabemos lo que tenemos que hacer y lo dejamos "para después", creo que es tan humano como todo.
Un fuerte abrazo.

Liliana G. dijo...

Es cierto Charo, muy cierto, hay cartas que nunca fueron escritas más que con la pluma del alma y que seguimos sin atrevernos a darles vida...
Gracias amiga.
Besos y abrazos.

Liliana G. dijo...

Muchas gracias Marcos, también es cierto lo que vos decís. Estoy encantada de tantos buenos aportes.
Gracias de todo corazón.
Besos.

MAJECARMU dijo...

Nunca sabremos si esas historias no debían suceder..y por eso la carta nunca tomo el camino..
Lo cierto es que la vida vuelve a dar nuevas oportunidades que hemos de aprovechar..o dejarlas pasar..

..La libertad es sagrada..!

Un abrazo,amiga.
M.Jesús

Liliana G. dijo...

Desde luego M. Jesús, la duda siempre quedará, lo importante es que sepamos aprovechar lo que viene sin estancarnos en el pasado perdido.

Un cariño grande, querida amiga.

Charly T. dijo...

Aquello que no hemos hecho en el pasado y que en el presente nos angustia, son yerros que se corrigen con el valor de afrontarlos. La melancolía de un amor trunco siempre deja huellas.
Maravilloso relato donde ponés de manifiesto la calidad de tus escritos.
Un fuerte abrazo Lili querida.

Liliana G. dijo...

Es cierto que hay yerros que se pueden corregir, no dentro de la misma circunstancia sino evitando circunstancias similares. Los amores truncos dejan nostalgias, pero no creo que dejen huellas, el tiempo las borra y se las guarda.

Gracias Charly, un beso grande.

Rosario dijo...

Me encanta como escribes, hay muchos sentimientos que se guardan en el pensamiento y no los compartimos.
Por dejadez, por lejanía, por el qué dirán, por timidez...

Desde Almería un fuerte abrazo.
Te seguiré. Rosario

Liliana G. dijo...

¡Bienvenida Rosario! Es verdad, esos pensamientos que se guardan, se dormirán para siempre en soledad...

Un cariño muy grande y gracias de todo corazón.