viernes, 7 de marzo de 2014

LA FIESTA DE LAS PALABRAS - CUENTOS Y MICRORRELATOS DE SALVADOR ROBLES MIRAS


 LA CAJA FUERTE MÁS SEGURA

La avaricia del hombre no estaba reñida con la astucia. Como no
confiaba mucho en la seguridad de los bancos, utilizaba los veintitantos
libros de su parca biblioteca como sendas cajas fuertes. En
el que más dinero guardaba era en la críptica novela Ulises. A pesar
de que sufrió varios robos a lo largo de su vida, jamás al astuto
avaro le arrebató nadie ni un solo billete del Ulises. James Joyce
espantaba a todos los merodeadores.

Ganador, en el apartado «La Avaricia» del IV
Concurso de Microrrelatos Tema «Pecados
Capitales» del Ayuntamiento de Madrid



El día jueves 20 de marzo a las 19 hs, se presentará en los salones del Hotel Abando, Bilbao, un nuevo libro de Salvador Robles Miras, con ilustraciones de ELNO, editado por Atticus. A continuación, firma de libros y cóctel.


El libro de La fiesta de las palabras va a tener un largo recorrido. Posteriormente a la cita de Bilbao, haremos una presentación coincidiendo con la Feria del Libro en Valladolid. Será el 26 de abril, sábado, a las 18 horas en el Salón del Edificio de Usos Múltiples en la Plaza del Milenio (Huerta del Rey). Contaremos con la presencia del escritor y con algún integrante más que anunciaremos convenientemente.



Un libro que recomiendo con total convicción, cuyos textos han merecido galardones internacionales a través de los años. ¡Felicidades, Salvador! ¡El mejor y más grande de los éxitos!


viernes, 23 de agosto de 2013

NOSTALGIAS DE EVA





Eva era mi norte, mi musa, ahora en cambio, es un ave que surca mis nostalgias. Amábala tanto que el atlas me quedó pequeño de tanto seguirla, y esto no es una metáfora: desde Salta, hasta Alabama y Roma, su amor me fue llevando de aquí para allá, hasta que me di cuenta de que amar tiene la fragilidad de una rama que se quiebra fácilmente con el tiempo y la distancia.
Yo sé que acude, perpetuo, mi recuerdo, pero también sé que educa mis sentimientos en el rumbo de la vida. Hoy soy como un toro que ataca el paño rojo, fuerte e impulsivo,  pero con el corazón que acata su destino.



Palabras bifrontes: palabras que se convierten en otras palabras, al ser leídas al revés. Ej. acude-educa.

sábado, 27 de abril de 2013

EL CRIMEN IMPERFECTO



  
Lo habían encontrado en la escena del crimen, ensangrentado, tembloroso y enroscado en un rincón. Cuando la policía lo detuvo, no dijo palabra, sus ojos querían decir mil cosas pero era incapaz de despegar los labios.
El médico forense diagnosticó “estrés postraumático” y fue derivado a un hospital psiquiátrico hasta que pudiera contar cómo se habían desarrollado los hechos. El inspector Costa Mora arriesgaba hipótesis que se caían, indefectiblemente, por su propio peso. Pasaron los días y el sospechoso seguía sin hablar, con la mirada perdida en la nada y la boca cosida por el silencio.
La esposa de la víctima no se cansaba de hostigar a Costa Mora, le exigía justicia, le pedía celeridad, necesitaba que el difunto descansara, decía, en paz.
Al cabo de una semana, el inspector arrestaba a la viuda por el asesinato de su marido. Fue cuando averiguó que el sospechoso era el amante del hombre, lo único que pudo decir antes de suicidarse por amor.

Cuento Policíaco Hiperbreve Finalista del Concurso Garzón Céspedes, 2012

lunes, 11 de febrero de 2013

OJOS MAGOS



¡Ábrete, Sésamo! Exclamó el niño delante de la cueva de Alí Babá, esperando encontrar el maravilloso tesoro que guardaba en sus entrañas. Y hacia allí remontaron las palabras, rumbo al infinito de su fantasía. No se equivocó, delante de él fulguraba la riqueza de todos los tiempos alineada sobre los renglones. Mientras tanto, el libro abierto descansaba ante aquellos ojos pequeños que eran inmensos por ser magos.


Finalista de Cuento Hiperbreve
Concurso Internacional de Microficción “Garzón Céspedes” 2012  (Madrid, México DF)

domingo, 2 de septiembre de 2012

IN EXTREMIS


Era apenas un aparato, o eso creía. Lo creyó hasta que un día, con su voz metálica, le dijo “te amo”. A partir de entonces le dedica más tiempo que antes, lo atiende, lo mima. Cada tanto se olvida de que el material reluciente con que está confeccionado no tiene tacto ni piel, que no siente las caricias que sin darse cuenta le prodiga. 
Y sin embargo, ese artilugio es el único que puede decirle “te amo” al hombre nuevo, al primero, después de aquel último día.